Es Preferible un Final – 27 Elul 5752
Esta profunda enseñanza del Rab Shaul Malej, titulada originalmente ‘Es Preferible un Final – 27 Elul 5752’, nos sumerge en una reflexión fundamental sobre la importancia de concluir nuestros proyectos, relaciones y etapas de vida de manera digna y con propósito. Pronunciada durante el mes de Elul, en vísperas de Rosh Hashaná, esta conferencia cobra especial relevancia en el contexto del período de introspección y teshuvá que caracteriza esta época del año judío.
El concepto de ‘preferir un final’ se enraíza en la sabiduría talmúdica y en las enseñanzas de los sabios, quienes han destacado repetidamente que la forma en que concluimos algo es tan importante, si no más, que la manera en que lo comenzamos. En el contexto del mes de Elul, cuando nos preparamos espiritualmente para los Días Temerosos (Yamim Noraim), esta enseñanza adquiere una dimensión particular: nos invita a reflexionar sobre cómo cerramos ciclos en nuestras vidas, cómo concluimos el año que termina y cómo nos preparamos para comenzar uno nuevo.
La fecha 27 de Elul tiene un significado especial en el calendario judío, ya que se encuentra en los últimos días antes de Rosh Hashaná, momento culminante del proceso de autoevaluación que caracteriza todo el mes. Durante estos días finales de Elul, la tradición judía nos enseña que el Todopoderoso está particularmente cerca de nosotros, como dice el versículo ‘Dirshu Hashem behimatzó’ – ‘Buscad al Eterno cuando pueda ser encontrado’.
El Rab Shemtob, a través de las enseñanzas del Rab Shaul Malej, nos guía para comprender que un final apropiado no es simplemente el término de algo, sino una oportunidad de elevación espiritual. En la tradición judía, encontramos múltiples ejemplos de la importancia de las conclusiones: desde el ‘Kaddish’ que concluye las secciones de estudio, hasta las bendiciones finales del Shabat, cada conclusión es vista como una oportunidad de santificación.
Esta enseñanza nos invita a considerar cómo aplicamos este principio en diferentes aspectos de nuestras vidas. En nuestras relaciones interpersonales, preferir un final digno significa buscar el perdón, expresar gratitud y cerrar conflictos de manera constructiva. En nuestros proyectos y emprendimientos, implica completar nuestras tareas con dedicación y excelencia, incluso cuando la motivación inicial pueda haber disminuido.
Desde la perspectiva del mussar (ética judía), la preferencia por un final apropiado refleja nuestro compromiso con los valores eternos por encima de las conveniencias temporales. Es fácil comenzar algo con entusiasmo, pero mantener la integridad y el propósito hasta el final requiere verdadero crecimiento espiritual y fortaleza de carácter.
La proximidad de Rosh Hashaná en el momento de esta enseñanza añade una capa adicional de significado. Nos encontramos en el final de un año y el comienzo de otro, y la forma en que cerramos el año saliente influirá profundamente en cómo comenzamos el entrante. Esta transición nos ofrece una oportunidad única para aplicar el principio de ‘preferir un final’ en la escala más amplia de nuestras vidas espirituales.