530 Jueces y Policias 05 ELUL 5769
En esta profunda enseñanza titulada originalmente ‘530 Jueces y Policias 05 ELUL 5769’, el Rab Shemtob explora uno de los conceptos fundamentales del sistema de justicia establecido en la Torá. Esta clase, impartida durante el mes de Elul de 5769, aborda la estructura divina de autoridad y justicia que constituye uno de los pilares de la sociedad judía.
El tema de jueces y policías tiene sus raíces en la parashá Shoftim, donde la Torá establece el mandamiento fundamental: ‘Jueces y policías pondrás en todas tus ciudades que el Eterno tu D-os te da según tus tribus, y juzgarán al pueblo con justicia recta.’ Esta enseñanza no se limita únicamente al aspecto legal externo, sino que se extiende al ámbito espiritual y personal de cada individuo.
En la tradición jasídica, el concepto de jueces y policías adquiere una dimensión interior profunda. Los jueces representan la capacidad de discernimiento y evaluación que cada persona debe desarrollar para distinguir entre el bien y el mal, lo sagrado y lo profano, lo permitido y lo prohibido. Los policías, por su parte, simbolizan la fuerza ejecutiva necesaria para implementar las decisiones tomadas por estos jueces internos.
El Rab Shemtob probablemente desarrolla en esta conferencia cómo estos roles se manifiestan en la psicología humana según la sabiduría de la Torá. El juez interior corresponde al intelecto (sejel) que debe analizar cada situación con claridad y objetividad, mientras que el policía interior representa la voluntad (ratzón) y la determinación necesarias para actuar conforme a lo que el intelecto ha determinado como correcto.
La fecha de esta enseñanza, el 5 de Elul, es particularmente significativa. Elul es el mes de preparación espiritual que precede a las festividades de Rosh Hashaná y Yom Kipur, conocido como el período de introspección y teshuvá (retorno espiritual). Durante este tiempo, la enseñanza sobre jueces y policías cobra una relevancia especial, ya que cada persona debe convertirse en su propio juez para evaluar sus acciones del año transcurrido.
En el contexto de la halajá (ley judía), el establecimiento de tribunales de justicia constituye uno de los siete preceptos noájidas, aplicable a toda la humanidad. Esto subraya la importancia universal de la justicia como fundamento de cualquier sociedad civilizada. La Torá establece detalladamente los requisitos para los jueces: deben ser personas íntegras, conocedoras de la ley, temerosas de D-os y ajenas a cualquier forma de corrupción.
La sabiduría cabalística enseña que el sistema de justicia divino opera en múltiples niveles de la realidad. En el mundo espiritual superior, existe un tribunal celestial que evalúa constantemente las acciones humanas. Esta estructura se refleja en el mundo físico a través de los tribunales terrestres, pero más profundamente, se manifiesta en la conciencia de cada individuo.
El Rab Shemtob, conocido por su capacidad para conectar la sabiduría antigua con la vida contemporánea, probablemente aborda en esta clase cómo aplicar estos principios en la vida diaria. La persona debe establecer ‘jueces’ internos que evalúen constantemente sus pensamientos, palabras y acciones, y ‘policías’ internos que tengan la fortaleza para implementar los cambios necesarios cuando se detectan desviaciones del camino correcto.
Esta enseñanza resulta fundamental para comprender la visión judía de la responsabilidad personal y la autorregulación ética, elementos esenciales en el camino del crecimiento espiritual y la perfección del carácter humano.