532 Primero Hermanos Luego Hijos 07 ELUL 5769
En esta profunda enseñanza del Rab Shemtob, correspondiente al episodio 532 ‘Primero Hermanos Luego Hijos 07 ELUL 5769’, exploramos uno de los principios fundamentales de la estructura familiar judía y su impacto en la construcción de una sociedad armoniosa. La conferencia, impartida durante el mes de Elul de 5769 (2009), nos invita a reflexionar sobre las prioridades en las relaciones familiares y cómo estas moldean nuestro carácter y destino espiritual.
El concepto de ‘primero hermanos, luego hijos’ representa una perspectiva única del judaísmo sobre la jerarquía de responsabilidades y vínculos familiares. Esta enseñanza nos lleva a comprender que antes de convertirnos en padres efectivos, debemos aprender a ser hermanos verdaderos, desarrollando las cualidades de empatía, comprensión y solidaridad que caracterizan las relaciones fraternas saludables. El Rab Shemtob analiza cómo esta progresión natural en el desarrollo humano refleja principios profundos de la Toráh sobre el crecimiento espiritual y la madurez emocional.
Durante el mes de Elul, período de introspección y preparación espiritual antes de las Altas Fiestas, esta enseñanza adquiere una relevancia especial. Es un tiempo propicio para examinar nuestras relaciones familiares y evaluar cómo nuestros vínculos fraternos influyen en nuestra capacidad de criar y educar a las siguientes generaciones. La conferencia explora cómo los patrones aprendidos en la convivencia con hermanos se transfieren posteriormente a la crianza de los hijos.
El Rab Shemtob profundiza en las fuentes talmúdicas y cabalísticas que sustentan este principio, mostrando cómo los sabios de Israel comprendieron que la armonía familiar comienza con el aprendizaje de la convivencia entre iguales antes de asumir roles de autoridad y responsabilidad parental. Esta perspectiva transforma nuestra comprensión de la dinámica familiar, sugiriendo que la experiencia fraternal es una escuela preparatoria esencial para la paternidad consciente.
La enseñanza también aborda las implicaciones prácticas de este principio en la vida moderna. En una época donde las estructuras familiares enfrentan múltiples desafíos, comprender la importancia de fortalecer los lazos fraternos antes de formar nuevas familias puede ser clave para construir hogares más estables y armoniosos. El Rab Shemtob ofrece herramientas concretas para implementar esta sabiduría en nuestra vida cotidiana.
Además, se exploran las dimensiones espirituales de este concepto, mostrando cómo la relación entre hermanos refleja aspectos de nuestra conexión con el Creador y con la comunidad judía en general. La fraternidad se presenta no solo como una relación biológica, sino como una actitud espiritual que debe cultivarse y perfeccionarse antes de poder transmitir valores auténticos a las siguientes generaciones.
Esta conferencia es especialmente valiosa para jóvenes adultos, padres y educadores que buscan comprender los fundamentos judíos de la vida familiar y su impacto en la formación del carácter. La sabiduría compartida trasciende las diferencias denominacionales y ofrece principios universales aplicables a cualquier contexto familiar que desee crecer en armonía y propósito.
a1156 EL 4to. MANDAMIENTO 2 12 ADAR b 5765 22 Mar 05
En este profundo episodio del Rab Shemtob, correspondiente al audio a1156 titulado ‘EL 4to. MANDAMIENTO 2 12 ADAR b 5765 22 Mar 05’, exploramos la segunda parte del análisis sobre el cuarto mandamiento de los Diez Mandamientos: ‘Honra a tu padre y a tu madre’. Esta clase magistral fue impartida durante el mes hebreo de Adar del año 5765, un período especialmente significativo en el calendario judío caracterizado por la alegría y la celebración que culmina con la festividad de Purim.
El cuarto mandamiento ocupa una posición única entre los Diez Mandamientos, sirviendo como puente entre los mandamientos que rigen nuestra relación con el Creador y aquellos que regulan nuestras relaciones interpersonales. El Rab Shemtob profundiza en esta segunda entrega sobre las dimensiones espirituales, éticas y prácticas de honrar a los padres, un precepto que la Torá considera fundamental para el orden social y espiritual del mundo.
En esta continuación del tema, el Rab Shemtob examina las complejidades halájicas (legales judías) que surgen en la aplicación práctica de este mandamiento. ¿Qué significa exactamente ‘honrar’? ¿Cuáles son los límites de esta obligación? ¿Cómo se equilibra el respeto a los padres con otros imperativos morales y religiosos? Estas preguntas encuentran respuesta a través del prisma de la sabiduría talmúdica y la interpretación rabínica a lo largo de los siglos.
La conferencia aborda también la dimensión psicológica y emocional de este mandamiento, explorando cómo el respeto a los padres forma parte del desarrollo espiritual de la persona. El Rab Shemtob analiza cómo este precepto trasciende la simple obediencia filial para convertirse en un vehículo de crecimiento personal y conexión con lo divino, ya que honrar a los padres se considera análogo a honrar al Creador mismo.
Particularmente relevante es el contexto temporal de esta enseñanza, impartida durante Adar, el mes de la alegría en el calendario hebreo. Esta temporalidad añade una dimensión especial a la reflexión sobre las relaciones familiares y la importancia de encontrar gozo y gratitud incluso en los desafíos que pueden presentar las dinámicas familiares complejas.
El Rab Shemtob también explora las fuentes clásicas judías que tratan este tema, desde los comentarios de Rashi y el Rambam hasta las enseñanzas jasídicas que revelan las dimensiones místicas de honrar a los padres. La clase incluye análisis de casos específicos encontrados en el Talmud, donde los sabios debaten situaciones límite y establecen principios duraderos para la aplicación de este mandamiento.
Un aspecto particularmente enriquecedor de esta conferencia es cómo conecta el mandamiento individual con la responsabilidad comunitaria y social. El respeto a los padres se presenta no solo como una obligación personal, sino como un pilar fundamental para una sociedad justa y compasiva, donde el cuidado de los mayores refleja los valores más elevados de la tradición judía.
Esta segunda parte del análisis del cuarto mandamiento ofrece a los oyentes herramientas prácticas y perspectivas espirituales profundas para navegar las complejidades de las relaciones familiares desde una perspectiva auténticamente judía, combinando la rigurosidad halájica con la sensibilidad humana que caracteriza las enseñanzas del Rab Shemtob.
El Quinto Mandamiento
Esta conferencia del Rab Shaul Malej, conocida originalmente como ‘El Quinto Mandamiento’ (archivo a1156), ofrece un análisis profundo y exhaustivo del quinto mandamiento de los Diez Mandamientos: ‘Honra a tu padre y a tu madre’. Esta enseñanza fundamental de la Torá trasciende el simple respeto filial para convertirse en uno de los pilares éticos más importantes del judaísmo.
El quinto mandamiento, ‘Kabed et avija ve’et imeja’ en hebreo, aparece tanto en Éxodo 20:12 como en Deuteronomio 5:16, y es único entre los Diez Mandamientos por incluir una promesa específica: ‘para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Eterno tu Dios te da’. Esta peculiaridad lo convierte en un puente entre los mandamientos que regulan la relación con Dios (los primeros cuatro) y aquellos que rigen las relaciones interpersonales (los últimos cinco).
La conferencia explora las múltiples dimensiones de este precepto según la tradición judía. Los sabios del Talmud establecieron que honrar a los padres implica tanto ‘kavod’ (honor) como ‘mora’ (temor reverencial), conceptos que se manifiestan en acciones concretas: proporcionarles alimento, bebida, vestimenta y transporte cuando lo necesiten, así como evitar contradecirlos públicamente o sentarse en su lugar designado.
El Rab Shaul Malej profundiza en las enseñanzas de los grandes comentaristas, desde Rashi hasta el Rambam, quienes explicaron que este mandamiento refleja el reconocimiento hacia quienes nos dieron la vida física, así como hacia Dios, quien nos otorgó el alma. Esta conexión tripartita – padre, madre y Dios – establece una relación sagrada que fundamenta toda la estructura social judía.
La disertación aborda también los límites del honor paternal según la halajá. Los sabios establecieron que cuando los padres solicitan algo que contradice la ley judía, el hijo debe desobedecer respetuosamente, pues ‘todos estamos obligados a honrar al Omnipresente’. Esta tensión entre la obediencia filial y la obediencia divina representa uno de los dilemas éticos más complejos del judaísmo.
Se analizan casos particulares mencionados en el Talmud, como la historia de Dama ben Netina, un gentil cuyo extremo honor hacia su padre se convirtió en paradigma incluso para el pueblo judío. También se exploran las diferencias en las obligaciones hacia padres ancianos, enfermos o con deterioro cognitivo, temas de creciente relevancia en la sociedad contemporánea.
La conferencia, impartida en el mes hebreo de Adar, época de alegría en el calendario judío, ofrece una perspectiva esperanzadora sobre las relaciones familiares. El Rab Malej conecta estas enseñanzas con la realidad moderna, abordando desafíos como la distancia geográfica, las diferencias generacionales y los conflictos ideológicos entre padres e hijos.
Esta enseñanza representa una oportunidad invaluable para comprender cómo la sabiduría milenaria de la Torá ofrece guías prácticas para fortalecer los vínculos familiares y construir una sociedad más ética y compasiva.
El Cuarto Mandamiento: Honra a Padre y Madre
En esta profunda conferencia titulada originalmente ‘El Cuarto Mandamiento: Honra a Padre y Madre’ (referencia de audio a1155), el Rab Shaul Malej nos ofrece una exploración exhaustiva de uno de los mandamientos más fundamentales del judaísmo: ‘Kavod av v’em’ – honrar al padre y a la madre. Este precepto, que forma parte de los Diez Mandamientos dados en el Monte Sinaí, trasciende la simple cortesía filial para convertirse en un pilar ético que sostiene toda la estructura moral de la sociedad judía.
El mandamiento de honrar a los padres ocupa una posición única dentro de las Diez Palabras divinas, ubicándose estratégicamente entre los mandamientos que regulan la relación del ser humano con Dios y aquellos que gobiernan las relaciones interpersonales. Esta posición no es casual, ya que según la tradición rabínica, honrar a los padres es equiparable a honrar al Creador mismo, pues los padres son socios de Dios en la creación de cada ser humano.
En esta enseñanza, el Rab Malej desentraña las complejidades halájicas del cumplimiento de este mandamiento, explorando las diferencias sutiles pero cruciales entre ‘kavod’ (honor) y ‘mora’ (temor reverencial) hacia los padres. La halajá establece distinciones precisas entre estas dos dimensiones: mientras que el honor implica acciones positivas como alimentar, vestir y acompañar a los padres, el temor reverencial se manifiesta en la abstención de contradecirlos públicamente o tomar su lugar sin permiso.
La conferencia aborda también los dilemas éticos contemporáneos que surgen en la aplicación práctica de este mandamiento. ¿Cómo equilibrar la obediencia a los padres con los propios principios morales? ¿Qué sucede cuando las demandas parentales entran en conflicto con otros preceptos de la Toráh? El Rab Malej analiza estas cuestiones complejas a través del prisma de la sabiduría talmúdica y los comentarios de los grandes maestros.
Un aspecto particularmente relevante de esta enseñanza es su aplicación en el contexto familiar moderno. El judaísmo reconoce que honrar a los padres no significa obediencia ciega, sino más bien un respeto profundo que se manifiesta en el cuidado físico, emocional y espiritual. La tradición enseña que incluso cuando los padres han cometido errores o han fallado en sus responsabilidades, el mandamiento de honrarlos permanece intacto, aunque con matices importantes que la halajá ha desarrollado a lo largo de los siglos.
La dimensión espiritual del mandamiento también recibe atención especial en esta conferencia. Los sabios enseñan que honrar a los padres en vida y después de su muerte constituye una de las pocas mitzvot cuyos frutos se disfrutan tanto en este mundo como en el mundo venidero. Esta perspectiva eleva el cuidado de los padres ancianos de una simple obligación social a un acto de profundo significado espiritual.
El Rab Malej también examina los límites del mandamiento, explorando situaciones excepcionales donde otros principios halájicos pueden tomar precedencia. La tradición establece que si un padre ordena a su hijo transgredir un precepto de la Toráh, la obediencia al Padre Celestial debe prevalecer, pero incluso en estos casos, la forma de desobedecer debe ser respetuosa y cuidadosa.
Esta enseñanza, impartida durante el mes de Adar, resuena con particular fuerza en una época del año caracterizada por la alegría y la unidad familiar. La sabiduría compartida en esta conferencia ofrece herramientas prácticas para construir relaciones familiares más sólidas y significativas, basadas en los valores eternos de la Toráh y adaptadas a los desafíos de la vida contemporánea.
El Quinto Mandamiento – 19 de Adar b 5765
En esta profunda enseñanza titulada originalmente ‘El Quinto Mandamiento – 19 de Adar b 5765’ (audio a1156), el Rab Shemtob nos guía a través de uno de los preceptos más fundamentales y universales de la Torá: el mandamiento de honrar a nuestros padres. Esta conferencia, impartida durante el mes hebreo de Adar, explora las múltiples dimensiones de este mitzvá que trasciende culturas y generaciones.
El quinto mandamiento, ‘Kabed et avija ve’et imeja’ (honra a tu padre y a tu madre), ocupa una posición única entre los Diez Mandamientos, sirviendo como puente entre los deberes hacia Dios y las obligaciones hacia nuestros semejantes. El Rab Shemtob examina por qué este precepto fue colocado estratégicamente en esta posición, revelando la profunda sabiduría divina que equipara el honor debido a los padres con el respeto hacia el Creador.
A través de fuentes tradicionales del judaísmo, incluyendo el Talmud, Midrash y comentarios de los grandes sabios, esta clase desentraña las complejidades prácticas y espirituales del mandamiento. Se abordan preguntas esenciales: ¿Qué significa realmente ‘honrar’ en el contexto halájico? ¿Cuáles son los límites y alcances de esta obligación? ¿Cómo se manifiesta este honor en situaciones cotidianas y en circunstancias desafiantes?
El Rab Shemtob profundiza en la distinción talmúdica entre ‘kavod’ (honor) y ‘mora’ (temor reverencial), explicando cómo ambos aspectos se complementan para formar una relación integral con nuestros progenitores. La enseñanza incluye ejemplos prácticos de cómo los grandes sabios de Israel cumplieron este mandamiento, desde historias inspiradoras de Rabbi Dama ben Netina hasta las enseñanzas de Rabbi Tarfon.
Un aspecto particularmente relevante de esta conferencia es su aplicación contemporánea. En una época donde las estructuras familiares tradicionales enfrentan desafíos sin precedentes, las palabras del Rab Shemtob ofrecen orientación práctica para mantener la santidad de las relaciones filiales. Se exploran temas como el cuidado de padres ancianos, la resolución de conflictos generacionales, y cómo equilibrar las obligaciones hacia los padres con otras responsabilidades familiares y espirituales.
La enseñanza también revela la dimensión mística del quinto mandamiento, mostrando cómo el honor a los padres se conecta con conceptos cabalísticos profundos sobre la transmisión del alma y la continuidad espiritual. El mes de Adar, tiempo de alegría y renovación espiritual que precede a Pesaj, proporciona un marco apropiado para reflexionar sobre nuestras raíces familiares y la gratitud hacia quienes nos dieron vida.
Este episodio es especialmente valioso para padres, hijos adultos, y cualquier persona interesada en comprender las bases éticas del judaísmo. Las enseñanzas del Rab Shemtob transforman un mandamiento aparentemente simple en una rica fuente de crecimiento espiritual y armonía familiar, demostrando cómo la observancia de este precepto fortalece tanto el tejido social como la conexión individual con lo Divino.
a1144 El Orgullo De Los Padres 09 AdarA 5763
En esta profunda clase magistral titulada originalmente ‘a1144 El Orgullo De Los Padres 09 AdarA 5763’, el Rab Shemtob nos conduce a través de una reflexión fundamental sobre uno de los temas más importantes en la tradición judía: la relación entre padres e hijos y el concepto del orgullo paternal desde una perspectiva de Toráh.
El mes de Adar, conocido por ser un período de alegría y celebración en el calendario hebreo, especialmente por la festividad de Purim, proporciona el marco perfecto para explorar los sentimientos positivos y la satisfacción que pueden experimentar los padres. Durante este mes, tradicionalmente se dice ‘Mishenijnas Adar marbim besimjá’ (cuando entra Adar aumentamos en alegría), lo que crea un contexto especial para examinar cómo el orgullo paternal puede ser una expresión legítima de alegría espiritual.
La enseñanza aborda las complejidades del orgullo desde la perspectiva halájica y ética judía. El Rab Shemtob examina cuándo el orgullo de los padres es apropiado y constructivo versus cuándo puede convertirse en un obstáculo espiritual. La tradición judía reconoce que existe una diferencia fundamental entre el orgullo arrogante (ga’avá) que la Toráh condena, y la satisfacción legítima que pueden sentir los padres cuando ven a sus hijos siguiendo el camino correcto.
A través de fuentes talmúdicas y midrásicas, esta clase explora cómo los grandes sabios y patriarcas de nuestra historia experimentaron y expresaron su satisfacción paternal. Se analizan ejemplos como Abraham con Isaac, Isaac con Jacob, y otros casos paradigmáticos donde el orgullo paternal se manifestó de manera santa y constructiva. La enseñanza también aborda los peligros potenciales, como cuando el orgullo puede llevar a comparaciones dañinas entre hermanos o crear expectativas poco realistas.
El contexto del mes de Adar añade una dimensión especial a esta reflexión. Durante este período, cuando celebramos la salvación del pueblo judío narrada en la Meguilá de Ester, podemos aprender sobre diferentes tipos de orgullo: el orgullo destructivo de Hamán versus el orgullo justificado de Mordejai por mantener su identidad judía. Esta dinámica se relaciona directamente con cómo los padres pueden sentirse orgullosos cuando sus hijos mantienen y fortalecen su identidad y valores judíos.
La clase profundiza en las implicaciones prácticas para la educación judía contemporánea. ¿Cómo pueden los padres expresar apropiadamente su satisfacción por los logros de sus hijos sin caer en la vanidad o crear presión excesiva? ¿Cuál es la diferencia entre celebrar los logros espirituales versus los materiales? Estas preguntas encuentran respuesta a través de la sabiduría ancestral adaptada a los desafíos modernos.
Finalmente, esta enseñanza ofrece herramientas prácticas para canalizar el orgullo paternal hacia el crecimiento espiritual tanto de padres como de hijos, convirtiendo este sentimiento natural en una oportunidad para el servicio divino y el fortalecimiento de la tradición judía.
El Orgullo de los Padres
Esta conferencia del Rab Shemtob, identificada como ‘El Orgullo de los Padres’ (referencia a1144), profundiza en uno de los pilares fundamentales de la vida judía: la relación entre padres e hijos y el papel crucial que desempeña el orgullo paternal en la educación y formación del carácter judío. Basándose en las enseñanzas del respetado Rab Shaul Malej, esta clase ofrece una perspectiva profunda sobre cómo el orgullo sano y constructivo de los padres puede fortalecer los vínculos familiares y contribuir al desarrollo espiritual y emocional de los hijos. La Toráh establece desde sus primeros versículos la importancia de la transmisión generacional, como vemos en el mandamiento ‘Veshinantam levaneja’ – ‘y las enseñarás a tus hijos’. Este precepto no se limita únicamente a la enseñanza intelectual, sino que abarca toda la dimensión emocional y espiritual de la crianza. El orgullo paternal, cuando se canaliza adecuadamente según los valores de la Toráh, se convierte en una herramienta poderosa para la construcción de la autoestima y la identidad judía en las nuevas generaciones. En la tradición judía, el concepto de ‘kavod av v’em’ (honrar al padre y la madre) establece una relación bidireccional donde los padres tienen la responsabilidad de ser dignos de ese honor a través de su comportamiento y actitudes. El orgullo paternal mencionado en esta conferencia no se refiere a la arrogancia o la presunción, sino al reconocimiento genuino de los logros, esfuerzos y cualidades de los hijos, lo cual alimenta su confianza y les proporciona las bases sólidas para enfrentar los desafíos de la vida. Durante el mes de Adar, época en la que se impartió esta enseñanza, la alegría y el regocijo ocupan un lugar especial en el calendario judío, preparando el ambiente para las celebraciones de Purim. Esta atmósfera de júbilo proporciona el contexto ideal para reflexionar sobre las alegrías que los hijos traen a sus padres y cómo este gozo puede ser expresado de manera constructiva y educativa. El Rab Shemtob, siguiendo la línea de pensamiento del Rab Shaul Malej, probablemente aborda cómo los padres pueden equilibrar el orgullo por los logros de sus hijos con la humildad y la gratitud hacia el Creador, reconociendo que todos los talentos y capacidades son dones divinos. La sabiduría jasídica enseña que cada alma desciende a este mundo con una misión específica, y los padres tienen el privilegio y la responsabilidad de ayudar a sus hijos a descubrir y desarrollar su propósito único. El orgullo paternal, cuando está fundamentado en valores sólidos, se convierte en el combustible que impulsa a los hijos hacia la excelencia, no solo en términos materiales o académicos, sino principalmente en el crecimiento espiritual y el servicio a Hashem. Esta conferencia también explora probablemente los peligros del orgullo desmedido y cómo evitar que el reconocimiento de los logros de los hijos se convierta en una fuente de competencia con otras familias o en una presión excesiva sobre los menores. La educación judía tradicional enfatiza la importancia de reconocer y celebrar los esfuerzos individuales, respetando el ritmo y las capacidades únicas de cada niño, siguiendo el principio de ‘janoj lana’ar al pi darko’ – ‘educa al joven según su camino’.
a1071 Respetaras A Tu Padre Y A Tu Madre B TSA 5753
En esta profunda conferencia referenciada como ‘a1071 Respetaras A Tu Padre Y A Tu Madre B TSA 5753’, el Rab Shemtob explora uno de los mandamientos más fundamentales y universales de la Torá: el honor y respeto hacia los padres. Este precepto, conocido en hebreo como ‘Kibbud Av v’Em’, constituye el quinto de los Diez Mandamientos y representa un puente único entre las mitzvot que regulan nuestra relación con Dios y aquellas que gobiernan nuestras relaciones interpersonales.
El mandamiento de honrar a los padres trasciende las culturas y las épocas, pero en el judaísmo adquiere dimensiones particulares y profundas. La Torá nos enseña que debemos honrar y temer a nuestros padres casi con la misma intensidad con que honramos y tememos al Creador. Esta equiparación no es casual: nuestros padres son socios de Dios en nuestra creación, aportando el cuerpo físico mientras Dios insufla el alma.
En esta enseñanza, el Rab Shemtob probablemente aborda las múltiples facetas de este precepto según la halajá (ley judía) y el pensamiento judío. El honor (kavod) implica acciones concretas: proveer alimento, bebida, vestimenta, ayudar en la movilidad y otras necesidades físicas cuando los padres lo requieren. El temor o respeto (morá) se manifiesta en no contradecir públicamente a los padres, no sentarse en su lugar designado, y mantener una actitud de deferencia hacia ellos.
La sabiduría talmúdica ilustra este mandamiento con historias extraordinarias de devotos que llegaron a extremos para honrar a sus padres, enseñándonos que no existe límite superior para este precepto. Sin embargo, también establece límites claros: cuando los padres solicitan algo que contradice la ley divina, el hijo debe obedecer a Dios antes que a los padres, pero debe hacerlo con respeto y explicando que su negativa proviene de su compromiso con los valores que ellos mismos le enseñaron.
El Rab Shemtob likely explora también las dimensiones psicológicas y espirituales de este mandamiento. Honrar a los padres nos conecta con nuestra historia, nos enseña gratitud, y nos prepara para ser padres dignos a nuestro vez. Es un entrenamiento en reconocer que no somos seres autónomos sino parte de una cadena generacional que se remonta hasta Abraham y Sara.
Este precepto adquiere particular relevancia en la sociedad moderna, donde frecuentemente se prioriza la independencia individual sobre los vínculos familiares. La enseñanza judía nos recuerda que la verdadera madurez no consiste en alejarse de nuestros orígenes, sino en integrar respeto por el pasado con responsabilidad hacia el futuro.
La conferencia probablemente también aborda situaciones complejas: ¿cómo honrar a padres que fueron negligentes o abusivos? ¿Cómo equilibrar las obligaciones hacia los padres con las responsabilidades hacia el cónyuge e hijos? ¿Qué hacer cuando los padres tienen expectativas que conflictúan con nuestros valores o capacidades? La sabiduría rabínica ofrece orientación matizada para estas situaciones, siempre buscando preservar tanto la dignidad de los padres como el bienestar integral de la familia.
Finalmente, este mandamiento nos enseña sobre la naturaleza de la autoridad y el respeto en el judaísmo. No se basa en el poder o la perfección, sino en el reconocimiento de la contribución fundamental que otros han hecho a nuestra existencia. Es una lección de humildad que nos acompaña toda la vida.