Empezando de Bereshit – 27 Tishre 5770
Esta clase magistral, originalmente titulada ‘Empezando de Bereshit – 27 Tishre 5770’, nos ofrece un estudio profundo y revelador de Parashat Bereshit, la primera porción de la Torá que marca el comienzo del ciclo anual de lectura. Impartida por el Rab Shaul Malej, esta conferencia nos adentra en los misterios de la creación del mundo según la tradición judía, explorando cada verso con la profundidad y sabiduría que caracteriza el estudio tradicional de la Torá.
Parashat Bereshit, que significa ‘En el principio’, contiene algunos de los relatos más fundamentales y conocidos de toda la literatura universal: la creación del mundo en seis días, la formación del primer ser humano, el Jardín del Edén, y las primeras generaciones de la humanidad incluyendo las historias de Adán y Eva, Caín y Abel, y la genealogía hasta Noaj. Sin embargo, más allá de la narrativa superficial, estos textos encierran enseñanzas profundas sobre la naturaleza divina, el propósito de la existencia humana, y nuestra relación con el Creador y la creación.
El enfoque del Rab Malej en esta clase no se limita a una lectura literal del texto, sino que incorpora la rica tradición exegética judía, incluyendo comentarios de los grandes sabios como Rashi, Ramban, y otros comentaristas clásicos, así como enseñanzas místicas de la Kabalá. Esta aproximación multidimensional permite a los estudiantes comprender no solo qué dice el texto, sino por qué dice lo que dice y cuáles son sus implicaciones para nuestras vidas contemporáneas.
La fecha de esta clase, 27 de Tishre 5770, la sitúa inmediatamente después de las festividades de Tishre, un período de intensa espiritualidad que incluye Rosh Hashaná, Yom Kipur, Sucot y Simjat Torá. Es precisamente durante Simjat Torá cuando se completa el ciclo anual de lectura de la Torá y se comienza inmediatamente con Bereshit, simbolizando la continuidad eterna del estudio y la renovación constante de nuestro compromiso con la sabiduría divina.
Entre los temas centrales que probablemente se abordan en esta clase se encuentra el concepto de ‘Yesh MeAyin’ (algo de la nada), la creación ex nihilo que distingue la cosmología bíblica de otras tradiciones antiguas. También se explora el significado del ser humano como ‘imagen de Dios’ (Tzelem Elohim), un concepto que establece la dignidad inherente de cada persona y nuestra responsabilidad única en el mundo.
La narrativa del Jardín del Edén ofrece enseñanzas profundas sobre la naturaleza humana, el libre albedrío, y las consecuencias de nuestras decisiones. El Rab Malej probablemente examina cómo estos relatos no son meramente históricos, sino paradigmáticos, ofreciendo patrones eternos que se repiten en la experiencia humana individual y colectiva.
La historia de Caín y Abel, el primer conflicto fraternal de la humanidad, proporciona lecciones fundamentales sobre la envidia, la responsabilidad mutua (‘¿Acaso soy yo guardián de mi hermano?’), y la posibilidad de teshuva (retorno/arrepentimiento) incluso después de los errores más graves.
Esta clase representa una oportunidad única de comenzar el nuevo ciclo de estudio de Torá con una comprensión profunda y renovada de estos textos fundacionales, estableciendo las bases conceptuales y espirituales para todo el año de aprendizaje que sigue.
421 El Primer Matrimonio
En esta profunda conferencia titulada ‘421 El Primer Matrimonio’, el Rab Shemtob nos lleva a explorar uno de los temas más fundamentales y universales de la humanidad según la perspectiva de la Toráh: el matrimonio primordial entre Adán y Eva. Esta enseñanza nos invita a redescubrir las bases espirituales y divinas del matrimonio tal como fueron establecidas desde el momento mismo de la creación.
El relato bíblico del primer matrimonio trasciende una simple narración histórica para convertirse en un paradigma eterno que define la naturaleza sagrada de la unión matrimonial. Según los textos sagrados, cuando Hashem creó a Adán, declaró: ‘No es bueno que el hombre esté solo’, estableciendo así la importancia fundamental de la companía y la complementariedad en la experiencia humana. La creación de Eva no fue simplemente la adición de otro ser humano, sino la manifestación de una verdad cósmica sobre la naturaleza dual y complementaria de la existencia.
El Rab Shemtob profundiza en las dimensiones místicas de este primer encuentro, explorando cómo el matrimonio representa una reunificación de aspectos que originalmente eran uno. Según la tradición cabalística, el alma humana posee tanto aspectos masculinos como femeninos, y el matrimonio constituye un retorno a esa unidad primordial perdida. Esta perspectiva eleva el matrimonio más allá de una institución social para convertirlo en un acto de tikkún (reparación) cósmico.
La enseñanza examina también las primeras palabras de Adán al ver a Eva: ‘Esta vez, hueso de mis huesos y carne de mi carne’, expresión que revela no solo reconocimiento sino también alegría y completitud. Estas palabras establecen el modelo de cómo los esposos deben verse mutuamente: como extensiones esenciales de sí mismos, compañeros verdaderos en el sentido más profundo de la palabra.
El texto bíblico continúa: ‘Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne’. Esta declaración divina establece los principios fundamentales del matrimonio: la transición de la dependencia filial a la independencia matrimonial, la prioridad de la relación conyugal, y la unión integral que trasciende lo físico para abarcar lo emocional, intelectual y espiritual.
El Rab Shemtob explora cómo este primer matrimonio se desarrolló en un estado de inocencia y transparencia total. El versículo que menciona que ‘ambos estaban desnudos y no se avergonzaban’ no se refiere únicamente a la desnudez física, sino a una transparencia completa del alma, donde no existían máscaras, pretensiones o barreras emocionales entre los esposos. Este estado representa el ideal matrimonial hacia el cual toda pareja debe aspirar.
La conferencia también aborda las responsabilidades que surgieron de esta primera unión. El mandamiento de ‘fructificar y multiplicarse’ no se limita a la procreación biológica, sino que incluye la multiplicación de bondad, sabiduría y espiritualidad en el mundo. Cada matrimonio tiene el potencial de ser un canal de bendición divina que se extiende más allá de la pareja misma.
Las lecciones del primer matrimonio ofrecen guidance práctica para las parejas contemporáneas: la importancia del respeto mutuo, la necesidad de comunicación transparente, el valor de ver al cónyuge como un regalo divino, y la responsabilidad compartida de crear un hogar que refleje valores sagrados. Esta enseñanza del Rab Shemtob proporciona una base sólida para entender el matrimonio no como un contrato social, sino como una alianza sagrada que refleja la propia relación entre lo divino y la humanidad.