Matrimonio vs Orgullo – 17 Sivan 5759
En esta profunda conferencia titulada originalmente ‘Matrimonio vs Orgullo – 17 Sivan 5759’, el Rab Shaul Malej nos ofrece una perspectiva única sobre uno de los conflictos más comunes en las relaciones humanas: el equilibrio entre el compromiso matrimonial y el orgullo personal. Esta enseñanza, impartida durante el mes hebreo de Siván, aborda con sabiduría talmúdica y comprensión psicológica moderna las tensiones que pueden surgir cuando el ego individual entra en conflicto con la armonía conyugal.
El matrimonio en la tradición judía es considerado una institución sagrada, descrita en nuestras fuentes como ‘kidushín’ (santificación), donde dos almas se unen para formar una entidad espiritual completa. Sin embargo, como seres humanos, cada cónyuge trae consigo su propia personalidad, ambiciones, y sí, su propio orgullo. El Rab Shaul Malej explora cómo estos elementos naturales del carácter humano pueden tanto enriquecer como desafiar la unión matrimonial.
Desde la perspectiva de la Torá, el orgullo (ga’avá) es visto como una cualidad compleja. Por un lado, cierto nivel de autoestima y dignidad personal es necesario para el desarrollo humano saludable. Como enseñan nuestros sabios, una persona debe llevar en su bolsillo dos notas: una que diga ‘soy polvo y ceniza’ y otra que declare ‘el mundo fue creado para mí’. Esta dualidad refleja la necesidad de equilibrar la humildad con el reconocimiento apropiado de nuestro valor único.
En el contexto matrimonial, este equilibrio se vuelve aún más delicado. ¿Cómo puede una persona mantener su identidad individual y su dignidad personal mientras se compromete completamente con su pareja? ¿Cuándo el orgullo personal se convierte en un obstáculo para la unidad matrimonial, y cuándo su ausencia puede llevar a la pérdida de la individualidad necesaria para una relación saludable?
El mes de Siván, durante el cual fue impartida esta enseñanza, tiene una significación especial en el calendario judío. Es el mes en que recibimos la Torá en el Monte Sinaí, el momento culminante de la revelación divina al pueblo judío. Esta conexión temporal sugiere que las enseñanzas sobre matrimonio y orgullo están intrínsecamente ligadas a los valores fundamentales que recibimos en Sinaí: el amor, el respeto mutuo, la justicia y la compasión.
La sabiduría del Rab Shaul Malej en este tema se basa en décadas de experiencia pastoral y un profundo conocimiento de las fuentes judías tradicionales. Sus enseñanzas combinan la perspectiva halájica (legal judía) con insights psicológicos modernos, ofreciendo herramientas prácticas para parejas que buscan fortalecer sus relaciones mientras mantienen su integridad personal.
Esta conferencia es particularmente relevante en nuestra era moderna, donde los roles matrimoniales tradicionales están siendo redefinidos y donde el individualismo a menudo entra en tensión con el compromiso comunitario y familiar. Las enseñanzas del Rab Shaul Malej proporcionan una brújula moral y espiritual para navegar estas aguas complejas, basándose en la sabiduría eterna de la tradición judía mientras se mantiene sensible a las realidades contemporáneas.
421 El Primer Matrimonio
En esta profunda conferencia titulada ‘421 El Primer Matrimonio’, el Rab Shemtob nos lleva a explorar uno de los temas más fundamentales y universales de la humanidad según la perspectiva de la Toráh: el matrimonio primordial entre Adán y Eva. Esta enseñanza nos invita a redescubrir las bases espirituales y divinas del matrimonio tal como fueron establecidas desde el momento mismo de la creación.
El relato bíblico del primer matrimonio trasciende una simple narración histórica para convertirse en un paradigma eterno que define la naturaleza sagrada de la unión matrimonial. Según los textos sagrados, cuando Hashem creó a Adán, declaró: ‘No es bueno que el hombre esté solo’, estableciendo así la importancia fundamental de la companía y la complementariedad en la experiencia humana. La creación de Eva no fue simplemente la adición de otro ser humano, sino la manifestación de una verdad cósmica sobre la naturaleza dual y complementaria de la existencia.
El Rab Shemtob profundiza en las dimensiones místicas de este primer encuentro, explorando cómo el matrimonio representa una reunificación de aspectos que originalmente eran uno. Según la tradición cabalística, el alma humana posee tanto aspectos masculinos como femeninos, y el matrimonio constituye un retorno a esa unidad primordial perdida. Esta perspectiva eleva el matrimonio más allá de una institución social para convertirlo en un acto de tikkún (reparación) cósmico.
La enseñanza examina también las primeras palabras de Adán al ver a Eva: ‘Esta vez, hueso de mis huesos y carne de mi carne’, expresión que revela no solo reconocimiento sino también alegría y completitud. Estas palabras establecen el modelo de cómo los esposos deben verse mutuamente: como extensiones esenciales de sí mismos, compañeros verdaderos en el sentido más profundo de la palabra.
El texto bíblico continúa: ‘Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne’. Esta declaración divina establece los principios fundamentales del matrimonio: la transición de la dependencia filial a la independencia matrimonial, la prioridad de la relación conyugal, y la unión integral que trasciende lo físico para abarcar lo emocional, intelectual y espiritual.
El Rab Shemtob explora cómo este primer matrimonio se desarrolló en un estado de inocencia y transparencia total. El versículo que menciona que ‘ambos estaban desnudos y no se avergonzaban’ no se refiere únicamente a la desnudez física, sino a una transparencia completa del alma, donde no existían máscaras, pretensiones o barreras emocionales entre los esposos. Este estado representa el ideal matrimonial hacia el cual toda pareja debe aspirar.
La conferencia también aborda las responsabilidades que surgieron de esta primera unión. El mandamiento de ‘fructificar y multiplicarse’ no se limita a la procreación biológica, sino que incluye la multiplicación de bondad, sabiduría y espiritualidad en el mundo. Cada matrimonio tiene el potencial de ser un canal de bendición divina que se extiende más allá de la pareja misma.
Las lecciones del primer matrimonio ofrecen guidance práctica para las parejas contemporáneas: la importancia del respeto mutuo, la necesidad de comunicación transparente, el valor de ver al cónyuge como un regalo divino, y la responsabilidad compartida de crear un hogar que refleje valores sagrados. Esta enseñanza del Rab Shemtob proporciona una base sólida para entender el matrimonio no como un contrato social, sino como una alianza sagrada que refleja la propia relación entre lo divino y la humanidad.