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668 TRES CANALES 27 Jheshvan 5778 15 Nov 17

En esta profunda enseñanza del Rab Shemtob, correspondiente al episodio 668 titulado ‘TRES CANALES 27 Jheshvan 5778 15 Nov 17’, exploramos un concepto fundamental en el pensamiento judío y cabalístico: los tres canales o senderos a través de los cuales fluye la energía divina y se manifiesta la voluntad del Creador en nuestro mundo.

El mes de Jeshván, también conocido como Marjeshván (Jeshván amargo), es un período único en el calendario hebreo, caracterizado por la ausencia de festividades mayores tras la intensa espiritualidad de Tishrei. Este mes nos invita a la introspección y al trabajo interno, siendo el momento perfecto para comprender los mecanismos sutiles mediante los cuales nos conectamos con lo divino.

Los tres canales mencionados en esta clase representan las tres sefirot superiores en el árbol cabalístico de la vida: Jojmá (sabiduría), Biná (entendimiento) y Da’at (conocimiento). Cada uno de estos canales cumple una función específica en la transmisión de la luz divina hacia los mundos inferiores y, por extensión, hacia nuestra experiencia cotidiana. El canal derecho, asociado con Jojmá, representa el flujo de la sabiduría divina pura, la inspiración y la creatividad. El canal izquierdo, vinculado con Biná, simboliza el entendimiento, la estructura y la capacidad de procesar y dar forma a esa sabiduría. El canal central, relacionado con Da’at, es el equilibrio entre ambos, la síntesis que permite la manifestación práctica del conocimiento espiritual.

En el contexto del mes de Jeshván, estos tres canales adquieren una relevancia particular. Después de las elevadas experiencias espirituales de Rosh Hashaná, Yom Kipur, Sucot y Simjat Torá, nos encontramos en un período de integración y aplicación práctica de todo lo recibido. Los tres canales nos enseñan cómo canalizar correctamente esa energía espiritual acumulada durante las festividades hacia nuestra vida diaria.

El Rab Shemtob, en su característica profundidad y claridad, probablemente desarrolla en esta conferencia cómo cada individuo puede identificar y activar estos tres canales en su servicio divino personal. La sabiduría jasídica nos enseña que no basta con recibir inspiración espiritual, sino que debemos aprender a canalizarla de manera equilibrada para evitar tanto el exceso como la deficiencia en nuestro crecimiento espiritual.

La enseñanza de los tres canales también se relaciona con los tres pilares sobre los que se sostiene el mundo según nuestros sabios: la Torá, el servicio divino (avodá) y los actos de bondad (gamilut jasadim). Cada canal representa una forma diferente de servir al Creador y de perfeccionar tanto el alma individual como el mundo en general.

Esta clase del 27 de Jeshván del año 5778 ofrece herramientas prácticas para el trabajo espiritual durante este mes de aparente quietud, pero que en realidad es un período de intensa actividad interna. El Rab Shemtob guía a sus estudiantes en la comprensión de cómo mantener la conexión espiritual cuando no hay festividades que nos eleven automáticamente, enseñando que los verdaderos logros espirituales se alcanzan precisamente en estos momentos de trabajo constante y dedicado.

646 una mujer nueva maor hatora 07 tishri 5772

En esta profunda conferencia titulada originalmente ‘646 una mujer nueva maor hatora 07 tishri 5772’, el Rab Shemtob nos adentra en las enseñanzas de la Toráh sobre la transformación espiritual femenina durante el sagrado mes de Tishrei. Esta clase, impartida el 7 de Tishrei de 5772 (octubre de 2011), explora conceptos fundamentales sobre el rol espiritual de la mujer en el judaísmo y su capacidad de renovación interior.

El mes de Tishrei, conocido como el mes de las festividades más importantes del calendario hebreo, marca un período de introspección, teshuvá (arrepentimiento) y renovación espiritual. En este contexto, el concepto de ‘una mujer nueva’ adquiere dimensiones profundas que trascienden lo meramente físico para abarcar una transformación integral del alma. El Rab Shemtob analiza cómo las enseñanzas talmúdicas y cabalísticas presentan a la mujer como símbolo de renovación constante y receptividad divina.

La referencia a ‘Maor HaToráh’ (La Luz de la Toráh) sugiere que esta enseñanza se basa en textos jasídicos clásicos que iluminan aspectos ocultos de la sabiduría toráica. En el pensamiento jasídico, la mujer representa la cualidad de Biná (entendimiento), una de las sefirot superiores que simboliza la capacidad de recibir, procesar y dar forma a la luz divina. Esta perspectiva eleva el rol femenino a dimensiones místicas profundas.

Durante Tishrei, que incluye Rosh Hashaná (Año Nuevo), Yom Kipur (Día del Perdón) y Sucot (Festividad de las Cabañas), el pueblo judío atraviesa un proceso de juicio divino y renovación espiritual. En este contexto, el concepto de ‘mujer nueva’ puede interpretarse como la capacidad del alma judía de renacer completamente, dejando atrás patrones negativos del pasado y abrazando una identidad espiritual renovada.

Las fuentes talmúdicas enseñan que la mujer posee una intuición espiritual especial (biná yeteirá) que le permite percibir verdades divinas con mayor claridad. Esta conferencia probablemente explora cómo esta sensibilidad espiritual se manifiesta particularmente durante el mes de Tishrei, cuando las puertas del cielo están más abiertas a la oración y al arrepentimiento sincero.

El Rab Shemtob, reconocido por su capacidad de hacer accesibles conceptos complejos de la Toráh, likely aborda también aspectos prácticos de esta transformación espiritual. Esto incluye las mitzvot (preceptos) específicas de la mujer judía, su rol en la educación de los hijos durante las festividades de Tishrei, y cómo puede cultivar su crecimiento espiritual durante este período sagrado.

La numeración ‘646’ sugiere que esta es parte de una serie extensa de enseñanzas, indicando la profundidad y continuidad del estudio que el Rab Shemtob ofrece a su comunidad. Esta conferencia representa una oportunidad única de comprender las dimensiones más elevadas del alma femenina según la sabiduría eterna de la Toráh y la tradición jasídica.

Las Mujeres Primero – 1 de Sivan

En esta profunda reflexión titulada originalmente ‘Las Mujeres Primero – 1 de Sivan’, el Rab Shaul Malej nos ofrece una enseñanza fundamental sobre el papel privilegiado y primordial que ocupan las mujeres en la tradición judía y en la Torá. Esta clase, correspondiente al 1 de Siván del año 5768, nos invita a explorar una perspectiva que trasciende las interpretaciones superficiales y nos adentra en la sabiduría más profunda de nuestros sabios.

El mes de Siván, tercer mes del calendario hebreo, es especialmente significativo en el judaísmo por ser el mes en que se entregó la Torá en el Monte Sinaí. En este contexto temporal tan relevante, la elección del tema sobre las mujeres adquiere una dimensión aún más profunda. La tradición rabínica enseña que las mujeres judías han sido, desde los albores de nuestra historia, las verdaderas guardianas de la fe y la transmisión de los valores espirituales.

La frase ‘Las mujeres primero’ no es casual ni retórica. A lo largo de la Torá encontramos numerosos ejemplos donde las mujeres toman roles protagónicos en momentos cruciales de la historia del pueblo judío. Desde las matriarcas Sara, Rivka, Rajel y Lea, hasta figuras como Miriam, quien lideró junto a sus hermanos Moshé y Aharón la salida de Egipto, o Débora, la profetisa y juez de Israel. Cada una de estas mujeres no solo participó activamente en el desarrollo espiritual del pueblo, sino que frecuentemente fueron quienes iniciaron o dirigieron cambios fundamentales.

El Rab Shaul Malej, en su característica profundidad interpretativa, probablemente aborda en esta enseñanza cómo la Torá presenta a las mujeres con una intuición espiritual particular, una conexión especial con lo divino que se manifiesta en momentos clave. La tradición talmúdica reconoce que las mujeres poseen un entendimiento intuitivo (biná) superior en ciertos aspectos espirituales, lo que las convierte en pilares fundamentales de la continuidad judía.

En el contexto del 1 de Siván, cuando nos preparamos espiritualmente para recibir nuevamente la Torá en Shavuot, es especialmente apropiado reflexionar sobre cómo las mujeres han sido tradicionalmente las primeras en aceptar y transmitir las enseñanzas divinas. Los comentaristas señalan que en el Sinaí, Dios instruyó a Moshé dirigirse primero a las mujeres de Israel antes que a los hombres, reconociendo así su papel central en la aceptación y preservación de la Torá.

Esta enseñanza invita también a reflexionar sobre el rol contemporáneo de las mujeres en la vida judía. Lejos de ser una cuestión meramente histórica, el reconocimiento del liderazgo espiritual femenino tiene implicaciones profundas para nuestra comprensión actual de la comunidad judía. Las mujeres han sido tradicionalmente las encargadas de mantener viva la llama de la tradición en los hogares, educando a las nuevas generaciones y preservando las costumbres y valores que definen nuestra identidad.

La sabiduría del Rab Shaul Malej en esta conferencia seguramente ilumina aspectos poco conocidos de textos clásicos, revelando capas de significado que enriquecen nuestra comprensión de la perspectiva talmúdica sobre la mujer. Su enfoque pedagógico característico permite que tanto estudiantes principiantes como avanzados encuentren en esta enseñanza elementos valiosos para su crecimiento espiritual y comprensión de la tradición judía.

El Objetivo de la Mujer Judía

En esta profunda enseñanza titulada originalmente ‘El Objetivo de la Mujer Judía’ (audio a1151), el Rab Shaul Malej nos adentra en uno de los temas más fundamentales y sagrados del judaísmo: el propósito divino y la misión espiritual de la mujer dentro del marco de la Torá y la tradición judía. Esta conferencia, impartida en el contexto de las enseñanzas de Torá del año 5763, ofrece una perspectiva auténtica y tradicionalmente judía sobre el rol único e insustituible que la mujer desempeña en el plan divino.

La enseñanza explora cómo la Torá concibe a la mujer no como un ser secundario, sino como una entidad espiritual con características únicas y una misión específica en el mundo. Según las fuentes tradicionales judías, la mujer judía posee cualidades espirituales inherentes que la sitúan en una posición particular dentro del orden cósmico. El Rab Shaul Malej desentraña estas enseñanzas milenarias, explicando cómo los sabios de la Torá han comprendido siempre que la mujer tiene un acceso especial a ciertos niveles de comprensión espiritual y una conexión natural con la Divinidad.

Uno de los aspectos centrales que se desarrolla en esta conferencia es el concepto de ‘biná’ (entendimiento), una cualidad espiritual que, según la tradición cabalística, se manifiesta de manera especialmente pronunciada en la mujer. Esta capacidad de entendimiento profundo no se refiere meramente al intelecto, sino a una comprensión intuitiva de la realidad espiritual que permite a la mujer judía cumplir con su función única en el mantenimiento del hogar judío y en la transmisión de los valores espirituales a las generaciones futuras.

La enseñanza también aborda el concepto de ‘akeret habáit’ (el fundamento del hogar), explicando cómo la mujer judía se convierte en el pilar espiritual que sostiene no solo a su familia, sino a todo el pueblo judío. Esta responsabilidad no es vista como una carga, sino como un privilegio sagrado y una oportunidad única de participar en la misión cósmica del pueblo judío. El Rab Shaul Malej ilustra cómo cada acción de la mujer judía en su hogar -desde el encendido de las velas de Shabat hasta la educación de los hijos en los valores de la Torá- constituye un acto de elevación espiritual que trasciende lo mundano.

La conferencia profundiza en las leyes específicas que la Torá establece para la mujer, explicando cómo estas no constituyen limitaciones, sino marcos sagrados que permiten a la mujer judía actualizar su potencial espiritual único. Se explora el concepto de las mitzvot específicamente femeninas y cómo estas comandancias divinas están diseñadas para canalizar las cualidades espirituales naturales de la mujer hacia la santificación del mundo material.

Otra dimensión importante que se desarrolla es la relación entre la mujer judía y los ciclos temporales sagrados. La enseñanza examina cómo la mujer está naturalmente conectada con los ritmos cósmicos y cómo esta conexión se manifiesta en su capacidad para crear un ambiente de santidad en el hogar. El Rab Shaul Malej explica cómo la mujer judía, a través de su papel en la observancia del Shabat y las festividades, se convierte en una co-creadora con el Todopoderoso en la tarea de perfeccionar el mundo.

Esta enseñanza es particularmente relevante para comprender la visión tradicional judía sobre la complementariedad entre el hombre y la mujer, donde cada uno tiene funciones específicas y sagradas que se complementan para formar una unidad espiritual completa. La conferencia ofrece una perspectiva auténtica y profundamente enraizada en las fuentes clásicas del judaísmo, proporcionando tanto a hombres como a mujeres una comprensión más profunda del plan divino y del papel único que cada uno está llamado a desempeñar en su realización.