460 El motor del universo Elul 5753
En esta profunda clase titulada originalmente ‘460 El motor del universo Elul 5753’, el Rab Shemtob nos adentra en uno de los conceptos más fundamentales del pensamiento judío: la fuerza motriz que impulsa toda la creación y cómo esta se relaciona especialmente con el mes sagrado de Elul. Esta enseñanza, correspondiente al año 5753 del calendario hebreo, aborda la naturaleza misma de la energía divina que sostiene y mueve el universo entero.
El mes de Elul, que precede a las Grandes Festividades de Rosh Hashaná y Yom Kipur, es considerado en la tradición judía como un período de introspección, arrepentimiento y preparación espiritual. Durante estos treinta días, el pueblo judío se dedica a la teshuvá (retorno o arrepentimiento), examinando sus acciones del año que termina y preparándose para el juicio divino que se aproxima. En este contexto, la comprensión del ‘motor del universo’ adquiere una dimensión especial y práctica.
Según las enseñanzas de la Toráh y el pensamiento jasídico, el motor del universo no es simplemente una fuerza física, sino la voluntad divina expresada a través de la creación continua. El concepto de ‘yesh me’ayin’ (algo de la nada) nos enseña que Dios no solo creó el mundo una vez, sino que lo recrea constantemente en cada momento. Esta energía creativa divina es lo que verdaderamente mueve y sostiene toda la existencia.
Durante Elul, esta comprensión se vuelve particularmente relevante porque nos ayuda a entender nuestro papel en el cosmos. Si Dios es el motor del universo, nosotros somos los vehículos a través de los cuales Su voluntad se manifiesta en el mundo. Nuestras acciones, pensamientos y intenciones no son eventos aislados, sino parte integral del funcionamiento cósmico general.
El Rab Shemtob probablemente explora en esta clase cómo durante Elul podemos conectarnos más profundamente con esta fuerza motriz universal. Las prácticas espirituales de este mes – como el toque del shofar cada mañana, la recitación de pizmonim especiales, y la intensificación del estudio de Toráh – nos ayudan a sintonizarnos con el ritmo divino que gobierna la creación.
La numerología judía también puede jugar un papel importante en esta enseñanza. Las letras hebreas de Elul (alef-lamed-vav-lamed) forman un acróstico de ‘Ani leDodi veDodi li’ (Yo soy para mi Amado y mi Amado es para mí), expresando la relación íntima entre el alma humana y la Divinidad. Esta conexión personal es, en cierto sentido, un reflejo del motor universal que conecta todas las cosas.
Además, el concepto del motor del universo en el pensamiento judío está intrínsecamente relacionado con la idea de tikkun olam (reparación del mundo). Cada acción positiva que realizamos contribuye al funcionamiento armonioso del cosmos, mientras que cada transgresión causa una disrupción en el orden divino. Durante Elul, cuando nos preparamos para el Día del Juicio, reflexionamos sobre cómo nuestras acciones han contribuido o interferido con este motor cósmico.
Esta enseñanza del Rab Shemtob ofrece una perspectiva profunda sobre la interconexión entre la física espiritual del universo y nuestra experiencia personal durante uno de los períodos más significativos del año judío, brindando herramientas prácticas para una preparación espiritual más meaningful durante estos días santos.