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Sijá Yodee Terua 29 Elul 5770 – Enseñanza Hebrea

Esta enseñanza del Rab Shaul Malej, presentada en el episodio ‘Sijá Yodee Terua 29 Elul 5770 – Enseñanza Hebrea’, nos introduce a uno de los temas más profundos y significativos de la preparación para las Yamim Noraim (Días Temibles). El concepto de ‘Yodee Teruá’ literalmente significa ‘conocedor del toque del shofar’ y hace referencia a la sabiduría espiritual necesaria para comprender verdaderamente el mensaje del shofar durante Rosh Hashaná. La fecha específica del 29 de Elul marca la víspera del Año Nuevo hebreo, convirtiendo esta enseñanza en una preparación esencial para el momento más sagrado del calendario judío. Durante el mes de Elul, que precede a Rosh Hashaná, el pueblo judío se dedica intensivamente al proceso de teshuvá (arrepentimiento y retorno espiritual). Este período de cuarenta días, que comienza en Rosh Jódesh Elul y culmina en Yom Kipur, representa una oportunidad única para la introspección, la corrección de errores y el fortalecimiento de la conexión con el Creador. El shofar, que se toca durante todo el mes de Elul en las oraciones matutinas, sirve como un despertador espiritual que llama al alma a despertar de su letargo y emprender el camino del retorno. El término ‘Yodee Teruá’ aparece en los Salmos y se refiere no solo a quien conoce la técnica del toque del shofar, sino fundamentalmente a quien comprende su significado espiritual profundo. Los sabios de la Toráh explican que el shofar representa la voz Divina que penetra el corazón humano, quebrando las barreras del ego y la materialidad para despertar la chispa Divina que reside en cada alma judía. Esta enseñanza del Rab Shemtob probablemente explora las diferentes interpretaciones místicas y halájicas del concepto de Yodee Teruá, conectando las fuentes tradicionales con la aplicación práctica en la vida espiritual contemporánea. El mes de Elul, conocido como el mes de la misericordia y el perdón, está intrínsecamente ligado con la inicial de cada una de las palabras en hebreo del versículo ‘Ani LeDodi VeDodi Li’ (Yo soy para mi amado y mi amado es para mí), que describe la relación íntima entre el pueblo judío y el Todopoderoso. Durante este período, se enseña que los Trece Atributos Divinos de Misericordia están especialmente accesibles, facilitando el proceso de teshuvá y purificación espiritual. La sijá (conversación o plática jasídica) representa una forma particular de enseñanza que combina el conocimiento profundo de la Toráh con la sabiduría práctica para la vida espiritual. A través de este formato, el Rab Shemtob transmite no solo conocimiento intelectual sino también inspiración y orientación para el crecimiento personal y espiritual. La proximidad de Rosh Hashaná añade urgencia y relevancia a estas enseñanzas, ya que se aproxima el momento en que, según la tradición, todos los seres humanos pasan ante el juicio Divino. El concepto de Yodee Teruá también se conecta con la idea de que el sonido del shofar trasciende las barreras del lenguaje y la razón, llegando directamente al alma y despertando sentimientos de teshuvá que pueden estar dormidos. Esta enseñanza hebrea del Rab Shaul Malej ofrece una oportunidad única para profundizar en la comprensión de estos conceptos fundamentales del judaísmo y prepararse adecuadamente para recibir el Año Nuevo con la disposición espiritual apropiada.

Raíz de la Identidad Judía – Shiur Hebreo

Este profundo shiur en hebreo del Rab Shaul Malej, titulado originalmente ‘Raíz de la Identidad Judía – Shiur Hebreo’, nos invita a explorar uno de los temas más fundamentales del pensamiento judío: la esencia misma de lo que significa ser judío. Impartido el 29 de Adar de 5768, esta conferencia forma parte de las enseñanzas del Rab Shemtob y representa una oportunidad única de adentrarse en las profundidades de nuestra identidad espiritual.

El concepto de identidad judía trasciende las definiciones superficiales de nacionalidad, religión o cultura. En el pensamiento jasídico y cabalístico, la identidad judía se entiende como una conexión ontológica profunda con lo Divino, una chispa del alma judía que existe desde antes del nacimiento y perdura eternamente. Esta clase explora estas dimensiones espirituales, examinando cómo la Torá y la tradición judía definen nuestra esencia más íntima.

El mes de Adar, cuando fue impartida esta enseñanza, es especialmente significativo en el calendario judío por estar asociado con la alegría y la celebración de Purim. Durante este período, la tradición nos enseña sobre la capacidad del pueblo judío de mantener su identidad incluso en las circunstancias más desafiantes, como lo demuestra la historia de Ester y Mordejai en el exilio babilónico. Esta conexión temporal añade una dimensión especial a la reflexión sobre nuestras raíces identitarias.

El Rab Shaul Malej, en su característico estilo profundo y accesible, probablemente aborda en esta clase las fuentes clásicas que definen la identidad judía, desde los textos talmúdicos hasta los escritos cabalísticos y jasídicos. La enseñanza jasídica, en particular, enfatiza que ser judío no es simplemente una cuestión de observancia ritual o herencia genética, sino una realidad espiritual que se manifiesta en la forma única en que el alma judía se relaciona con Dios y con el mundo.

Uno de los aspectos centrales que se explora en este tipo de enseñanza es el concepto de ‘neshamá’ (alma) y cómo el alma judía posee características específicas que la conectan con la misión divina del pueblo de Israel. Esta conexión se manifiesta en la capacidad innata del judío para reconocer la verdad espiritual, para sentir una afinidad natural hacia la justicia y la compasión, y para experimentar una nostalgia profunda por la conexión con lo sagrado.

La clase también examina probablemente cómo esta identidad espiritual se traduce en la vida práctica. La observancia de las mitzvot (preceptos divinos) no se presenta como una imposición externa, sino como la expresión natural del alma judía cumpliendo su propósito. Cada precepto, desde el Shabat hasta las leyes de kashrut, se convierte en una oportunidad para que el judío actualice y exprese su identidad más profunda.

El enfoque del Rab Malej incluye seguramente reflexiones sobre los desafíos contemporáneos a la identidad judía, especialmente en un mundo cada vez más secularizado donde las definiciones tradicionales pueden parecer obsoletas o irrelevantes. Sin embargo, la perspectiva jasídica enseña que precisamente en estos tiempos de confusión, es cuando más necesario se vuelve el retorno a las fuentes auténticas de nuestra identidad.

Esta enseñanza ofrece herramientas espirituales e intelectuales para comprender que la identidad judía no es algo que se puede perder o ganar fácilmente, sino una realidad ontológica que requiere ser descubierta, cultivada y expresada. Es una invitación a reconectar con la dimensión más profunda de nuestro ser y a vivir desde esa comprensión transformadora de quiénes somos realmente como parte del pueblo elegido.