Dos Almas – Conferencia 28 Tishri 5775
Esta profunda conferencia del Rab Shaul Malej, titulada originalmente ‘Dos Almas – Conferencia 28 Tishri 5775’, nos adentra en uno de los conceptos más fascinantes y complejos de la filosofía judía: la doctrina de las dos almas que habitan en el ser humano según las enseñanzas de la Toráh y la tradición jasídica.
El concepto de las dos almas, conocido en hebreo como ‘Shnei Neshamot’, es fundamental en el pensamiento judío, especialmente en la Kabalá y el Jasidut. Según esta enseñanza, cada persona posee dos almas distintas: el alma animal (Nefesh HaBehamit) y el alma Divina (Nefesh HaElohit). Esta dualidad explica la constante lucha interna que experimentamos entre nuestros impulsos materiales y nuestras aspiraciones espirituales.
El alma animal es la fuente de nuestras necesidades físicas, emociones básicas y deseos materiales. No es inherentemente malvada, sino que representa la fuerza vital que nos conecta con el mundo físico y nos permite funcionar en él. Sin embargo, cuando no está dirigida adecuadamente, puede llevarnos hacia comportamientos que nos alejan de nuestro propósito espiritual.
Por otro lado, el alma Divina es la chispa de santidad que D-s insufló en cada ser humano. Es la fuente de nuestros impulsos hacia el bien, la verdad, la justicia y la conexión con lo sagrado. Esta alma constantemente busca elevarse y acercarse a su Creador, manifestándose a través de actos de bondad, estudio de Toráh y cumplimiento de mitzvot.
La conferencia, impartida durante el mes de Tishrei, tiene especial relevancia ya que este período incluye las festividades más sagradas del calendario judío: Rosh Hashaná, Yom Kipur, Sucot y Simjat Toráh. Es precisamente durante estos días cuando la reflexión sobre nuestra naturaleza dual cobra mayor importancia, ya que nos encontramos en un proceso de introspección, teshuvá (arrepentimiento) y renovación espiritual.
El Rab Malej probablemente explora cómo estas dos fuerzas no están destinadas a estar en conflicto perpetuo, sino que el objetivo es lograr una síntesis armoniosa donde el alma Divina dirija y santifique las energías del alma animal. Este proceso se conoce como ‘birurim’ – la refinación y elevación de lo material hacia lo sagrado.
La enseñanza de las dos almas también nos ayuda a comprender por qué a veces experimentamos contradicciones internas: podemos sentir simultáneamente el impulso hacia lo sagrado y la atracción hacia lo mundano. Esta comprensión nos libera de la culpa excesiva y nos proporciona herramientas prácticas para el crecimiento espiritual.
En el contexto de la vida diaria, esta enseñanza nos invita a observar nuestros pensamientos, emociones y acciones con mayor conciencia, reconociendo cuál de nuestras dos almas está predominando en cada momento. No se trata de suprimir el alma animal, sino de educarla y dirigirla hacia propósitos elevados.
Esta conferencia representa una oportunidad única para profundizar en la sabiduría milenaria del judaísmo y aplicar estos conceptos a nuestra realidad contemporánea, encontrando en las enseñanzas tradicionales respuestas a las inquietudes espirituales de nuestro tiempo.
674 El porque de angustia Tjk 5754
En esta profunda conferencia del Rab Shemtob, originalmente titulada ‘674 El porque de angustia Tjk 5754’, se exploran las enseñanzas jasídicas sobre una de las preguntas más fundamentales de la experiencia humana: el porqué del sufrimiento y la angustia en nuestras vidas. La sigla ‘Tjk’ hace referencia a Tanya de Jabad, la obra fundamental del jasidismo Jabad-Lubavitch escrita por el Rebe Shneur Zalman de Liadi, conocido como el Alter Rebe.
La angustia existencial ha sido abordada por los grandes maestros del judaísmo a lo largo de las generaciones, desde los tiempos talmúdicos hasta las enseñanzas jasídicas contemporáneas. En el contexto de la filosofía jasídica, particularmente en las enseñanzas del Tanya, se nos presenta una perspectiva única sobre el sufrimiento como parte integral del crecimiento espiritual y el perfeccionamiento del alma.
El Tanya nos enseña que el alma judía está compuesta por diferentes niveles, incluyendo el alma animal (nefesh habehamit) y el alma Divina (nefesh haElohit). La tensión constante entre estas dos fuerzas puede generar angustia, pero también representa una oportunidad para el crecimiento espiritual. Según las enseñanzas jasídicas, esta lucha interna no es accidental, sino que forma parte del plan Divino para el perfeccionamiento del mundo.
En esta clase, el Rab Shemtob probablemente aborda cómo la angustia puede transformarse en un motor de crecimiento espiritual. El jasidismo enseña que incluso los momentos más difíciles contienen chispas de santidad que esperan ser elevadas. Esta perspectiva revolucionaria transforma nuestra comprensión del sufrimiento, presentándolo no como un castigo, sino como una oportunidad para acercarnos más a lo Divino.
Las enseñanzas del Baal Shem Tov, fundador del movimiento jasídico, enfatizan que todo lo que experimentamos en la vida tiene un propósito espiritual. La angustia, vista desde esta perspectiva, puede ser un llamado del alma para despertar a niveles más profundos de conciencia y conexión con Hashem. Esta comprensión no minimiza el dolor real que experimentamos, sino que le otorga significado y propósito.
El Alter Rebe, en el Tanya, explica que el servicio a Hashem a través de la dificultad y la lucha interna puede ser incluso más valioso que el servicio que surge de la alegría natural. Esta paradoja jasídica sugiere que nuestras luchas y angustias pueden convertirse en los vehículos más poderosos para nuestro crecimiento espiritual.
La fecha de esta conferencia, noviembre de 2006, coincide con un período en el calendario hebreo rico en introspección y reflexión espiritual. Durante estos meses, las comunidades judías se enfocan particularmente en el trabajo interno y la evaluación personal, temas que resonan profundamente con el contenido de esta enseñanza sobre la angustia y su propósito espiritual.
Alma Insaciable – 24 Sivan 5760
Esta profunda enseñanza del Rab Shaul Malej, titulada originalmente ‘Alma Insaciable – 24 Sivan 5760’, nos adentra en uno de los conceptos más fascinantes y complejos de la filosofía judía: la naturaleza insaciable del alma humana y su constante búsqueda espiritual. El episodio fue impartido durante el mes hebreo de Siván, un período de especial significado que incluye la festividad de Shavuot, momento de la entrega de la Torá en el Monte Sinaí, estableciendo un contexto perfecto para explorar los anhelos más profundos del alma judía.
El concepto del alma insaciable (nefesh lo tisba en hebreo) tiene raíces profundas en la literatura rabínica y cabalística. Según las enseñanzas tradicionales, el alma humana, al ser de origen divino, mantiene una conexión inherente con lo infinito que la lleva a una búsqueda constante de significado, propósito y conexión espiritual. Esta característica no es vista como una deficiencia, sino como una cualidad esencial que impulsa el crecimiento espiritual y la elevación del ser humano.
En el contexto de las enseñanzas jasídicas, el alma insaciable representa la chispa divina (nitzutz elohí) que reside en cada persona y que constantemente anhela reunirse con su fuente. Esta sed espiritual se manifiesta de diversas formas: en la búsqueda de conocimiento, en el deseo de conexión con lo trascendente, en la necesidad de dar sentido a la existencia, y en la aspiración constante de crecimiento personal y espiritual.
El Rab Shaul Malej probablemente explora cómo esta característica del alma puede ser tanto una bendición como un desafío. Por un lado, es lo que nos impulsa hacia la grandeza espiritual, hacia el estudio de la Torá, el cumplimiento de las mitzvot, y la búsqueda de una vida con propósito. Por otro lado, si no se canaliza adecuadamente, puede llevar a la frustración, la ansiedad espiritual, o la búsqueda de satisfacción en lugares equivocados.
La enseñanza likely aborda cómo el judaísmo ofrece herramientas específicas para nutrir y dirigir esta sed espiritual. El estudio de la Torá, la oración, la observancia de los preceptos, y la práctica de actos de bondad (gmilas jasadim) son algunos de los canales a través de los cuales el alma puede encontrar nutrición espiritual, aunque nunca satisfacción completa, pues esa completitud solo se alcanzará en el mundo venidero.
En el contexto del mes de Siván, esta enseñanza adquiere particular relevancia, ya que es el mes en el que se celebra Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá. La Torá es vista como el alimento principal del alma judía, el texto que puede satisfacer, aunque sea parcialmente, esa sed espiritual constante. La conexión entre el alma insaciable y la revelación sinaítica sugiere que fue precisamente esta característica del alma judía la que nos preparó para recibir la Torá.
El Rab Shaul Malej probablemente también explora las implicaciones prácticas de entender nuestra naturaleza espiritual insaciable. Esto incluye desarrollar paciencia con nuestro proceso de crecimiento espiritual, entender que la búsqueda es tan importante como los logros temporales, y aprender a encontrar alegría en el camino mismo del crecimiento espiritual, no solo en los destinos alcanzados.