Sijá: Ma Tobu Ohaleja – 12 Tamuz
En esta profunda sijá del Rab Shaul Malej, titulada originalmente ‘Sijá: Ma Tobu Ohaleja – 12 Tamuz’, nos adentramos en uno de los versículos más hermosos y significativos de la tradición judía: ‘Ma Tobu Ohaleja Yaakov, Mishkenoteja Israel’ (¡Cuán hermosas son tus tiendas, Jacob, tus moradas, Israel!). Estas palabras, pronunciadas originalmente por Bilam en su bendición involuntaria al pueblo de Israel, se han convertido en una de las plegarias más queridas que recitamos al ingresar a la sinagoga cada mañana.
El Rab Malej nos guía a través de una reflexión profunda sobre el significado espiritual y práctico de este versículo, explorando cómo la belleza mencionada no se refiere únicamente a la apariencia física, sino a la santidad inherente que caracteriza los hogares judíos. La conferencia, impartida el 12 de Tamuz, durante el período de los Tres Semanas que preceden al ayuno de 9 de Av, adquiere una dimensión especial al recordarnos la importancia de mantener la espiritualidad en nuestros hogares incluso en tiempos de reflexión y duelo nacional.
A lo largo de esta enseñanza, se examina cómo cada hogar judío tiene el potencial de convertirse en un ‘mikdash me’at’ (pequeño santuario), donde la presencia divina puede manifestarse a través de nuestras acciones diarias, nuestras tradiciones familiares y el cumplimiento de las mitzvot. El Rab Malej profundiza en la diferencia entre ‘ohalim’ (tiendas) y ‘mishkenot’ (moradas), explicando cómo estas dos expresiones representan diferentes aspectos de la experiencia judía: la temporalidad de nuestro paso por este mundo y la permanencia de nuestros valores espirituales.
La clase aborda también el concepto de tzniut (modestia) en el contexto del hogar, explorando cómo Bilam pudo reconocer la belleza especial de las tiendas de Israel precisamente por la forma en que estaban dispuestas, respetando la privacidad y la dignidad de cada familia. Esta enseñanza se conecta directamente con las leyes de la vida privada judía y la importancia de crear espacios sagrados dentro de nuestras casas.
El mes de Tamuz, durante el cual se impartió esta conferencia, añade una capa adicional de significado a la enseñanza. Durante este período, cuando recordamos la destrucción del Templo de Jerusalén, la reflexión sobre la santidad de nuestros hogares cobra especial relevancia. El Rab Malej nos recuerda que, aunque el Beit HaMikdash fue destruido, cada hogar judío mantiene el potencial de ser un espacio donde la Shejiná (presencia divina) puede residir.
La sijá también explora el concepto de ‘bayit ne’eman b’Israel’ (una casa fiel en Israel), examinando los elementos que transforman una simple vivienda en un verdadero hogar judío: la mezuzá en las puertas, la observancia del Shabat y las festividades, el estudio de Toráh, la hospitalidad (hajnasat orjim), y la educación judía de los hijos. Cada uno de estos elementos contribuye a crear esa belleza espiritual que Bilam pudo percibir desde la distancia.
Esta enseñanza del Rab Shemtob nos invita a reflexionar sobre nuestros propios hogares y considerar cómo podemos intensificar su dimensión espiritual, convirtiéndolos en verdaderos santuarios donde se manifieste la belleza del judaísmo en su forma más auténtica y cotidiana.