Si Viera a Dios – Conferencia 16 Sivan 5778
La conferencia ‘Si Viera a Dios – Conferencia 16 Sivan 5778’ del Rab Shaul Malej presenta una reflexión profunda sobre uno de los interrogantes más fundamentales de la experiencia humana: ¿cómo sería nuestra vida si pudiéramos percibir a Dios de manera directa y tangible? Esta enseñanza, impartida durante el mes hebreo de Siván, explora las dimensiones de la fe, la percepción divina y la conexión espiritual desde la perspectiva de la sabiduría talmúdica y cabalística.
El título mismo plantea una pregunta que ha ocupado a los grandes sabios del judaísmo a lo largo de los siglos. La Toráh nos enseña que ningún ser humano puede ver a Dios y vivir, como está escrito ‘no puede el hombre verme y vivir’ (Éxodo 33:20). Sin embargo, la tradición judía también reconoce diferentes niveles de percepción divina y experiencias espirituales que nos acercan a la presencia del Creador.
En esta conferencia, el Rab Malej probablemente explora cómo la ausencia de una percepción directa de lo divino no significa Su ausencia en nuestras vidas. Al contrario, esta condición nos invita a desarrollar una sensibilidad espiritual más refinada, a través de la cual podemos percibir las manifestaciones divinas en el mundo natural, en las mitzvot, en el estudio de la Toráh y en nuestras relaciones interpersonales.
La enseñanza jasídica nos recuerda que Dios se oculta precisamente para que podamos encontrarlo de manera auténtica. Este concepto, conocido como ‘hester panim’ (ocultamiento del rostro divino), sugiere que la búsqueda espiritual genuina requiere esfuerzo, introspección y purificación del corazón. Si viéramos a Dios de manera evidente, nuestra elección de servirle perdería su mérito espiritual.
El mes de Siván, cuando fue impartida esta conferencia, tiene particular significado en el calendario judío. Es el mes en el que se recibió la Toráh en el monte Sinaí durante la festividad de Shavuot. Esta conexión temporal no es casualidad, ya que la entrega de la Toráh representa el momento de mayor revelación divina en la historia, cuando el pueblo judío experimentó una percepción directa de la presencia divina. Sin embargo, esta experiencia fue única e irrepetible, estableciendo el marco para todas las generaciones posteriores de cómo relacionarse con lo sagrado.
La conferencia seguramente aborda también las implicaciones prácticas de esta reflexión teológica. ¿Cómo afectaría nuestra conducta diaria si tuviéramos una percepción constante de la presencia divina? ¿Cambiaría nuestra manera de hablar, de relacionarnos con otros, de cumplir las mitzvot? Estos cuestionamientos nos llevan a una mayor consciencia de que, aunque no veamos a Dios físicamente, Su presencia es constante y real.
La tradición cabalística enseña que existen diferentes niveles de percepción espiritual. El tzadik, el justo perfeccionado, puede alcanzar niveles de consciencia donde la presencia divina se vuelve más palpable. Esto no significa una visión física, sino una percepción espiritual refinada que trasciende los sentidos ordinarios. Esta enseñanza nos inspira a trabajar en nuestro crecimiento espiritual personal.
El Rab Malej, a través de esta conferencia, nos invita a una transformación de nuestra perspectiva cotidiana. Nos desafía a vivir con la consciencia de que cada momento, cada interacción, cada decisión ocurre en presencia del Creador. Esta consciencia, conocida como ‘yirat shamayim’ (temor al cielo), no es una experiencia de miedo sino de respeto reverencial y amor profundo.
Esta enseñanza resuena especialmente en nuestra época, donde la búsqueda de espiritualidad auténtica se ha vuelto más urgente. En un mundo aparentemente secular, la pregunta ‘¿qué pasaría si viera a Dios?’ nos reconecta con la dimensión trascendente de nuestra existencia y nos motiva a vivir de manera más elevada y consciente.