¿Por Qué Sufrimos? – Rosh Hashaná 5761
En esta profunda conferencia titulada ‘¿Por Qué Sufrimos? – Rosh Hashaná 5761’, el Rab Shaul Malej aborda una de las preguntas más fundamentales y universales de la existencia humana: el origen y propósito del sufrimiento desde la perspectiva de la sabiduría judía tradicional.
El timing de esta enseñanza no es casual, ya que se presenta durante Rosh Hashaná, el Año Nuevo judío que marca el comienzo de los Diez Días de Arrepentimiento. Este período sagrado, conocido como Aseret Yemei Teshuvá, es un momento de introspección profunda, evaluación personal y renovación espiritual. Es durante estos días que el pueblo judío reflexiona sobre sus acciones del año pasado y busca la teshuvá (arrepentimiento) genuina.
La pregunta sobre el sufrimiento humano ha sido central en el pensamento judío durante milenios. Desde el relato de Job hasta las enseñanzas de nuestros sabios más grandes, la Torá y la tradición judía ofrecen múltiples perspectivas sobre esta cuestión existencial. El Rab Malej probablemente explora conceptos fundamentales como el libre albedrío (bejirá jofshit), la corrección del alma (tikún hanéfesh), y la idea de que el sufrimiento puede servir como un proceso de purificación espiritual.
En el contexto de Rosh Hashaná, el sufrimiento adquiere una dimensión particular relacionada con la justicia divina y la responsabilidad personal. La tradición enseña que durante estos días sagrados, el Creador evalúa las acciones de cada individuo, y esta evaluación puede incluir experiencias difíciles que sirven como oportunidades para el crecimiento espiritual y la corrección.
La enseñanza judía reconoce diferentes tipos de sufrimiento: yisurin shel ahavá (sufrimientos de amor), que son pruebas que llegan a las personas justas para elevar su nivel espiritual; yisurin shel kappará (sufrimientos de expiación), que sirven para limpiar transgresiones pasadas; y yisurin shel tojejá (sufrimientos de reprensión), que actúan como advertencias divinas para cambiar el rumbo.
El Rab Malej probablemente también aborda la perspectiva cabalística del sufrimiento, donde cada dificultad tiene un propósito cósmico más amplio relacionado con la corrección del mundo (tikún olam) y la revelación de la luz divina oculta en la oscuridad. Esta perspectiva enseña que incluso el sufrimiento más inexplicable tiene un lugar en el plan divino superior.
Durante Rosh Hashaná, cuando recitamos las oraciones especiales como Malkhuyot, Zikhronot y Shofarot, recordamos que el Creador es Rey del universo, que recuerda todas nuestras acciones, y que Su misericordia puede despertar incluso en los momentos más difíciles. El sonido del shofar mismo puede representar tanto el grito de dolor como la llamada a la esperanza y renovación.
Esta conferencia ofrece una oportunidad única para comprender cómo la sabiduría milenaria judía puede proporcionar consuelo, perspectiva y dirección práctica para enfrentar los desafíos de la vida con fe y propósito renovados.