Saciados de Tu Bondad – Charla para Abrejim (7 Jeshvan 5785)
Esta profunda charla del Rab Shaul Malej, titulada originalmente ‘Saciados de Tu Bondad – Charla para Abrejim (7 Jeshvan 5785)’, se centra en uno de los conceptos más elevados del judaísmo: la experiencia de saciarse con la bondad divina y su significado en la vida espiritual del estudioso de Toráh.
El término ‘saciados de Tu bondad’ (שבענו מטובך) aparece en múltiples contextos en nuestras plegarias y textos sagrados, particularmente en las bendiciones posteriores a las comidas y en diversos salmos. Esta expresión no se refiere únicamente a la satisfacción física, sino a un estado espiritual profundo donde el alma experimenta plenitud a través del reconocimiento y la absorción de la bondad divina que permea toda la creación.
Dirigida específicamente a abrejim (estudiosos casados de Toráh que dedican su tiempo al estudio intensivo), esta charla aborda las complejidades de mantener una conexión espiritual auténtica mientras se navegan las responsabilidades familiares y comunitarias. Los abrejim enfrentan el desafío único de equilibrar la profundidad del estudio con las demandas prácticas de la vida, y esta enseñanza les ofrece herramientas para transformar ambos aspectos en vehículos de crecimiento espiritual.
El mes de Jeshván, cuando fue impartida esta charla, posee características especiales en el calendario hebreo. Conocido también como ‘Marjeshván’ (Jeshván amargo), este mes se distingue por no contener festividades religiosas mayores, lo que lo convierte en un período ideal para la introspección y el trabajo interior profundo. Es precisamente en estos momentos de aparente ‘vacío’ festivo donde puede emerger con mayor claridad la experiencia de saciarse con la bondad divina cotidiana.
La enseñanza probablemente explora cómo desarrollar la sensibilidad espiritual necesaria para reconocer la bondad divina en todas las circunstancias, incluso en aquellas que superficialmente pueden parecer desafiantes o neutras. Esta capacidad de percepción refinada es fundamental para el crecimiento espiritual y representa uno de los objetivos centrales del estudio de Toráh y la práctica religiosa.
El Rab Shemtob, conocido por su enfoque que combina profundidad intelectual con aplicación práctica, guía a los participantes a través de fuentes tradicionales que iluminan este concepto. La charla incluye referencias a textos talmúdicos, midrásicos y de literatura jasídica que desarrollan el tema de la percepción de la bondad divina como fundamento de la experiencia religiosa auténtica.
Un aspecto central de esta enseñanza es la comprensión de que ‘saciarse’ no implica pasividad o complacencia, sino un estado activo de reconocimiento y gratitud que transforma al individuo en un canal para esa misma bondad hacia otros. Los abrejim, como líderes intelectuales y espirituales en formación, tienen la responsabilidad particular de cultivar esta perspectiva y transmitirla en sus comunidades.
La charla también aborda las barreras psicológicas y espirituales que pueden impedir esta experiencia de plenitud, incluyendo la tendencia hacia la rutina en la observancia religiosa y los desafíos del materialismo contemporáneo. Se ofrecen estrategias prácticas para mantener la frescura y vitalidad en la práctica religiosa diaria, convirtiendo cada mitzvá y momento de estudio en una oportunidad para experimentar la bondad divina de manera renovada.
Notzér Jésed – Sijá Shiur Hebreo 5 Kislev 5771
En esta profunda enseñanza titulada originalmente ‘Notzér Jésed – Sijá Shiur Hebreo 5 Kislev 5771’, el Rab Shaul Malej nos adentra en uno de los conceptos más fundamentales de la comprensión judía sobre los atributos divinos: Notzér Jésed, que literalmente significa ‘El que guarda bondad’ o ‘El que preserva la misericordia’. Esta clase magistral, impartida durante el mes hebreo de Kislev del año 5771, explora las dimensiones profundas de la misericordia divina y su manifestación en la experiencia humana. El concepto de Notzér Jésed aparece en uno de los pasajes más significativos de la Torá, específicamente en los Trece Atributos de Misericordia (Shelosh Esrei Midot) que Hashem reveló a Moshé en el Monte Sinaí tras el incidente del becerro de oro. Estos atributos constituyen la esencia de cómo el Todopoderoso se relaciona con Su creación, siendo Notzér Jésed el séptimo de estos sagrados atributos. La bondad divina no es meramente un acto ocasional, sino una característica inherente y permanente de la naturaleza divina que se preserva y mantiene a lo largo de las generaciones. El Rab Malej profundiza en cómo esta misericordia divina trasciende la comprensión humana limitada del perdón y la compasión. Mientras que la bondad humana puede ser temporal y condicionada, Notzér Jésed representa una bondad eterna que se extiende incluso cuando aparentemente no es merecida. Esta enseñanza examina las implicaciones prácticas de este atributo en la vida judía cotidiana, explorando cómo el reconocimiento de la misericordia divina debe influir en nuestras propias acciones y relaciones interpersonales. El mes de Kislev, durante el cual fue impartida esta enseñanza, añade una dimensión especial al contenido. Kislev es conocido como el mes de la luz creciente, culminando con la festividad de Janucá, donde celebramos el milagro de la luz que perduró más allá de lo esperado. Esta sincronización temporal no es coincidental, ya que Notzér Jésed también representa esa luz divina que persiste y se mantiene incluso en momentos de aparente oscuridad espiritual. La clase analiza cómo los sabios del Talmud y los maestros jasídicos han interpretado este atributo a lo largo de los siglos. Se explora la diferencia entre jésed (bondad) como acto individual y Notzér Jésed como la preservación continua de esa bondad. Esta distinción es crucial para comprender cómo la misericordia divina opera tanto en el nivel cósmico como en la experiencia personal de cada individuo. El Rab Malej también aborda las aparentes contradicciones entre la justicia divina y la misericordia, mostrando cómo Notzér Jésed no anula el juicio divino, sino que lo complementa y lo eleva. Esta síntesis entre din (juicio) y rajamim (misericordia) es fundamental para una comprensión madura de la providencia divina. La enseñanza incluye aplicaciones prácticas de cómo incorporar este entendimiento en la vida diaria, desde la oración hasta las relaciones familiares y comunitarias. Se discute cómo el reconocimiento de que somos beneficiarios de Notzér Jésed debe inspirarnos a ser preservadores de bondad en nuestras propias vidas, creando un eco terrenal de este atributo divino. Esta conferencia representa una oportunidad única para profundizar en uno de los pilares fundamentales de la teología judía, ofreciendo tanto rigor intelectual como aplicación espiritual práctica para el crecimiento personal y comunitario.
Sijá Ki Tob: Enseñanza del 27 de Elul 5770
Esta conferencia espiritual titulada ‘Sijá Ki Tob: Enseñanza del 27 de Elul 5770’ nos presenta una profunda reflexión del Rab Shaul Malej sobre el concepto fundamental de ‘Ki Tob’ (que es bueno), impartida durante los días preparatorios para Rosh Hashaná en el año hebreo 5770. El término ‘Ki Tob’ aparece repetidamente en la narrativa de la Creación en el libro de Bereshit, donde la Toráh nos enseña que Dios vio que Su creación era buena, estableciendo un principio fundamental sobre la bondad inherente en la existencia.
El mes de Elul es tradicionalmente conocido como un período de introspección, teshuvá (arrepentimiento) y preparación espiritual para los Días Temibles (Yamim Noraim) que incluyen Rosh Hashaná y Yom Kippur. Durante estos treinta días, los judíos de todo el mundo se dedican a un examen profundo del alma, buscando rectificar sus acciones del año pasado y prepararse para el juicio divino del año nuevo. El 27 de Elul, fecha específica de esta enseñanza, se encuentra en los últimos días de este intenso período preparatorio, cuando la urgencia espiritual alcanza su punto más elevado.
La enseñanza ‘Ki Tob’ en este contexto adquiere múltiples dimensiones de significado. Por un lado, nos invita a reconocer la bondad fundamental que Dios implantó en toda la Creación, incluso en aquellos aspectos de la vida que pueden parecer difíciles o desafiantes. Esta perspectiva es especialmente relevante durante Elul, cuando uno podría estar tentado a enfocarse únicamente en los aspectos negativos del año pasado. El concepto de ‘Ki Tob’ nos recuerda que incluso nuestras pruebas y tribulaciones contienen chispas de bondad divina que pueden elevarnos espiritualmente.
Desde una perspectiva halájica, el concepto de ‘Ki Tob’ también se relaciona con la obligación judía de reconocer y agradecer las bendiciones divinas. Esta actitud de gratitud y reconocimiento de la bondad divina es fundamental para la práctica judía diaria y se intensifica durante el mes de Elul. La enseñanza del Rab Shemtob probablemente explora cómo podemos desarrollar esta conciencia de la bondad divina como parte integral de nuestro trabajo espiritual de teshuvá.
En el contexto de la filosofía jasídica, ‘Ki Tob’ representa también la capacidad del ser humano para percibir la Presencia Divina (Shejiná) en todos los aspectos de la existencia. Esta percepción elevada es tanto un objetivo como un medio en el camino espiritual judío. Durante Elul, cuando el alma judía está especialmente receptiva a la influencia espiritual, las enseñanzas sobre ‘Ki Tob’ pueden ayudar a transformar nuestra percepción ordinaria de la realidad en una visión más sagrada y elevada.
La sijá, término que denota una charla íntima y personal, sugiere que esta enseñanza fue impartida en un formato conversacional y accesible, característico del estilo pedagógico del Rab Shemtob. Este enfoque permite una conexión más profunda entre el maestro y los estudiantes, facilitando la transmisión no solo del conocimiento intelectual sino también de la inspiración espiritual necesaria para el crecimiento personal durante este período crucial del calendario judío.
Doble Ki Tob – 27 Elul 5769
En esta profunda enseñanza titulada originalmente ‘Doble Ki Tob – 27 Elul 5769’, el Rab Shaul Malej nos invita a explorar uno de los conceptos más fascinantes y transformadores del pensamiento judío: la expresión ‘Ki Tob’ (כי טוב) que significa ‘porque es bueno’ o ‘que es bueno’, y su manifestación duplicada con un significado espiritual profundo. Esta conferencia, impartida durante el sagrado mes de Elul del año hebreo 5769, nos lleva a un viaje de introspección y crecimiento espiritual característico de este período preparatorio para las Altas Festividades. El mes de Elul, conocido como el mes de la teshuvá (arrepentimiento) y la preparación espiritual, proporciona el contexto perfecto para explorar cómo la bondad divina se manifiesta de manera dual en nuestras vidas y en la creación misma. El concepto de ‘Ki Tob’ aparece repetidamente en el relato bíblico de la creación, donde después de cada acto creativo, la Toráh declara que Dios vio que ‘era bueno’. Sin embargo, cuando este concepto se presenta de forma duplicada o reforzada, nos indica una dimensión adicional de bondad que trasciende lo aparente y nos conecta con verdades espirituales más profundas. Durante el mes de Elul, cuando el alma judía se prepara para el juicio divino de Rosh Hashaná y el perdón de Yom Kipur, la comprensión de esta doble bondad adquiere una relevancia especial. El Rab Shaul Malej, con su característico estilo pedagógico, probablemente aborda cómo esta duplicación del concepto ‘Ki Tob’ se relaciona con nuestra capacidad de percibir la bondad divina incluso en momentos de dificultad o aparente adversidad. La enseñanza jasídica nos muestra que existe una bondad revelada (gam zu letová – esto también es para bien) y una bondad oculta que requiere una mirada más profunda y una fe más desarrollada para ser percibida. En el contexto de Elul, este concepto se vuelve fundamental para el proceso de teshuvá, ya que nos ayuda a entender que incluso nuestros errores y caídas pueden transformarse en oportunidades de crecimiento espiritual cuando los vemos a través de la lente de la doble bondad divina. La fecha específica, 27 de Elul, nos sitúa en los días finales de este mes de preparación, cuando la intensidad espiritual alcanza su punto máximo antes de Rosh Hashaná. Es un momento en el que la tradición judía nos enseña que el Rey (Dios) está especialmente cerca de Su pueblo, accesible en el ‘campo’ de nuestras vidas cotidianas, no solo en el ‘palacio’ de los momentos de elevación espiritual. Esta accesibilidad divina se manifiesta precisamente a través del reconocimiento de la doble bondad: la que podemos ver inmediatamente y la que requiere de nosotros una mirada más profunda y confiada. El Rab Shaul Malej, conocido por su habilidad para conectar conceptos abstractos con aplicaciones prácticas para la vida diaria, probablemente explora cómo podemos cultivar esta visión duplicada de la bondad en nuestras relaciones interpersonales, en nuestro servicio a Dios, y en nuestra comprensión de los desafíos que enfrentamos. La enseñanza también puede abordar cómo esta perspectiva nos prepara no solo para recibir un juicio favorable en las Altas Festividades, sino para vivir todo el año con una conciencia elevada de la presencia divina y Su bondad constante en nuestras vidas.
Cuando al Bueno – Elul 5757
Esta conferencia titulada ‘Cuando al Bueno – Elul 5757’ nos adentra en las profundas enseñanzas del Rab Shaul Malej sobre uno de los períodos más significativos del calendario hebreo: el mes de Elul. Este mes, que precede a las Grandes Festividades de Rosh Hashaná y Iom Kipur, representa un tiempo sagrado de introspección, arrepentimiento y preparación espiritual conocido como teshuvá.
El título ‘Cuando al Bueno’ sugiere una reflexión sobre la naturaleza divina de Hashem y cómo nos relacionamos con Su bondad infinita durante este período de examen de conciencia. En la tradición judía, Elul es considerado un mes de misericordia especial, donde las puertas del arrepentimiento se abren de manera particular, y donde cada individuo tiene la oportunidad de acercarse al Creador con mayor facilidad.
Las enseñanzas del Rab Shaul Malej en esta conferencia probablemente exploran cómo reconocer y conectarse con la bondad divina incluso en momentos de dificultad o cuando enfrentamos nuestras propias limitaciones espirituales. Durante Elul, la tradición nos enseña que ‘el Rey está en el campo’, una metáfora que indica que la presencia divina es más accesible y que podemos acercarnos a Hashem de manera más directa e íntima.
La teshuvá, o retorno espiritual, no se trata únicamente de arrepentimiento por transgresiones pasadas, sino de un proceso completo de transformación personal que incluye el reconocimiento, la confesión, el arrepentimiento genuino y la resolución de cambio. En este contexto, entender ‘cuando al bueno’ nos ayuda a comprender que incluso nuestros errores y caídas pueden convertirse en oportunidades para un acercamiento más profundo a lo sagrado.
El año 5757 en el calendario hebreo corresponde aproximadamente a 1996-1997 en el calendario gregoriano, lo que nos sitúa en un período donde las enseñanzas sobre la preparación espiritual tenían particular relevancia para la comunidad judía. Las reflexiones del Rab Shaul Malej durante este Elul específico ofrecen perspectivas valiosas sobre cómo abordar los desafíos espirituales con una comprensión más profunda de la misericordia divina.
Durante el mes de Elul, es costumbre tocar el shofar cada día (excepto en Shabat) como llamada al despertar espiritual. Esta práctica nos recuerda constantemente la proximidad de los Días Solemnes y la necesidad de prepararnos adecuadamente. Las enseñanzas contenidas en esta conferencia seguramente abordan cómo utilizar estos días de preparación de manera efectiva, transformando el tiempo ordinario en oportunidades extraordinarias de crecimiento espiritual.
La sabiduría compartida en ‘Cuando al Bueno – Elul 5757’ trasciende su contexto temporal específico, ofreciendo herramientas espirituales aplicables a cualquier momento de búsqueda y reflexión personal. Las enseñanzas del Rab Shaul Malej nos guían hacia una comprensión más profunda de cómo la bondad divina opera en nuestras vidas, especialmente durante los períodos de mayor sensibilidad espiritual como lo es el mes de Elul.