220 Naase Venishma Sivan 5754
En esta profunda conferencia del Rab Shemtob (referencia: 220 Naase Venishma Sivan 5754), exploramos una de las declaraciones más significativas en la historia del pueblo judío: ‘Naase Venishma’ – ‘Haremos y entenderemos’. Esta frase icónica, pronunciada por los israelitas en el Monte Sinaí antes de recibir la Torá, representa un nivel extraordinario de fe y compromiso que ha definido la identidad judía durante milenios.
El concepto de Naase Venishma aparece en el libro de Éxodo (24:7) cuando el pueblo de Israel responde unánimemente a la propuesta de aceptar la Torá. La aparente inversión lógica de esta declaración – comprometerse a hacer antes de entender completamente – ha fascinado a comentaristas y sabios a lo largo de las generaciones. Esta respuesta revela una dimensión profunda de la fe judía que trasciende la comprensión racional inmediata.
El mes de Siván, mencionado en el título original, es particularmente significativo ya que es el mes en el que se conmemora la entrega de la Torá en Shavuot. Durante este período, el pueblo judío reflexiona sobre el momento histórico en el que sus ancestros aceptaron la responsabilidad de vivir según los preceptos divinos, estableciendo así el pacto eterno entre Dios y el pueblo de Israel.
La enseñanza de Naase Venishma implica múltiples niveles de comprensión espiritual y práctica. En el nivel más básico, sugiere que la experiencia práctica de cumplir las mitzvot (mandamientos) conduce a una comprensión más profunda de su significado y propósito. Esta aproximación contradice el enfoque puramente intelectual que exige comprensión total antes de la acción. En cambio, propone que la sabiduría verdadera emerge de la práctica comprometida y la experiencia vivida.
Los sabios del Talmud elogiaron esta actitud del pueblo judío, describiendo cómo los ángeles descendieron para colocar dos coronas sobre cada israelita: una por ‘Naase’ (haremos) y otra por ‘Venishma’ (entenderemos). Esta imagen poética ilustra la extraordinaria naturaleza espiritual de este compromiso que elevó al pueblo a un nivel angélico de servicio divino.
En el contexto del pensamiento jasídico, Naase Venishma representa la anulación del ego ante la voluntad divina. Esta entrega total permite que la persona trascienda las limitaciones de su comprensión finita para acceder a niveles superiores de sabiduría y conexión espiritual. Es un estado de humildad que reconoce que la verdadera comprensión viene através del servicio desinteresado y la práctica dedicada.
La relevancia contemporánea de esta enseñanza es inmensa. En un mundo que a menudo privilegia el escepticismo y la demanda de pruebas antes del compromiso, Naase Venishma ofrece una perspectiva alternativa que valora la fe, la confianza y la experiencia directa como caminos hacia el conocimiento. Esta aproximación es especialmente significativa en el ámbito de la educación judía y la transmisión de tradiciones, donde la participación activa en rituales y prácticas comunales conduce gradualmente a una comprensión más profunda de su significado.
Esta conferencia del Rab Shemtob seguramente aborda las implicaciones halájicas (legales) y éticas de este principio, explorando cómo se manifiesta en la vida judía práctica y en la toma de decisiones morales. La enseñanza invita a reflexionar sobre la naturaleza de la fe, el conocimiento y el compromiso en el camino espiritual judío.
Naase Venishma: Haremos y Escucharemos
En esta profunda conferencia titulada originalmente ‘Naase Venishma: Haremos y Escucharemos’, el Rab Shemtob nos adentra en uno de los conceptos más fundamentales y revolucionarios del judaísmo: la respuesta del pueblo judío en el momento de recibir la Torá en el Monte Sinaí. La expresión ‘Naase Venishma’ (נעשה ונשמע) representa mucho más que una simple aceptación; constituye la esencia misma de la relación entre el pueblo judío y la Torá, estableciendo un paradigma único de fe activa y compromiso incondicional.
La frase ‘Naase Venishma’ aparece en el libro de Éxodo (24:7) cuando los israelitas, tras escuchar las palabras de la Torá, declararon: ‘Todo lo que ha dicho el Eterno haremos y escucharemos’. Esta secuencia aparentemente invertida – hacer antes que escuchar – ha fascinado a los comentaristas a lo largo de los siglos y representa una de las características más distintivas del judaísmo. El Rab Shemtob explora cómo esta declaración revela la naturaleza especial del compromiso judío con lo Divino.
El orden ‘haremos y escucharemos’ sugiere una forma de fe que trasciende la comprensión racional. Primero viene el compromiso de actuar, de cumplir, de vivir según los preceptos divinos, y solo después viene la búsqueda del entendimiento profundo. Esta aproximación contrasta radicalmente con otras tradiciones filosóficas que enfatizan el conocimiento como prerequisito para la acción. En el judaísmo, según esta enseñanza, la práctica precede y facilita la comprensión espiritual.
El mes de Siván, mencionado en el título, añade una dimensión temporal significativa a esta enseñanza. Siván es el mes en el que se celebra Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Durante este período del calendario hebreo, el pueblo judío renueva anualmente su compromiso con el pacto sinaítico, recordando y reviviendo el momento histórico en que sus ancestros pronunciaron estas palabras transformadoras.
La conferencia probablemente explora las implicaciones prácticas de este principio en la vida judía contemporánea. ¿Cómo aplicamos el concepto de ‘Naase Venishma’ en nuestra observancia diaria? ¿Qué nos enseña sobre la relación entre fe y razón, entre práctica religiosa y comprensión intelectual? El Rab Shemtob, conocido por su habilidad para hacer accesibles conceptos profundos, seguramente aborda estas cuestiones con claridad y relevancia práctica.
El principio de ‘Naase Venishma’ también se relaciona íntimamente con la naturaleza de la educación judía tradicional. En el sistema educativo judío, los estudiantes comienzan practicando las mitzvot desde temprana edad, incluso antes de comprender completamente su significado profundo. Esta aproximación pedagógica refleja la sabiduría inherente en el concepto sinaítico: a través de la práctica constante y dedicada, se abre el camino hacia una comprensión más profunda y una conexión espiritual más auténtica.
Además, esta enseñanza ilumina la naturaleza de la obediencia en el judaísmo. No se trata de una sumisión ciega, sino de un compromiso consciente que reconoce que existen dimensiones de la sabiduría divina que trascienden nuestra comprensión inmediata. Es una expresión de humildad intelectual combinada con confianza espiritual, una disposición a crecer en entendimiento a través de la experiencia vivida.
Esta conferencia del Rab Shemtob ofrece una oportunidad invaluable para profundizar en uno de los pilares conceptuales del judaísmo, explorando cómo este antiguo principio continúa guiando y enriqueciendo la vida judía en todas las épocas.