שיחה לאברכים ג טבת התשפה ״ועשית עמהם ניסים ונפלאות״
Esta profunda conferencia del Rab Shemtob, titulada originalmente ‘שיחה לאברכים ג טבת התשפה ״ועשית עמהם ניסים ונפלאות״’, nos transporta al corazón de una enseñanza fundamental sobre los milagros y maravillas que HaShem realiza con Su pueblo. Dirigida específicamente a los avreiim (estudiosos avanzados de Toráh), esta clase magistral explora el versículo “y harás con ellos milagros y maravillas”, una frase que resuena a través de las generaciones como testimonio del poder divino y la intervención providencial en la historia judía.
La fecha del 3 de Tevet, durante la época de Janucá, añade una dimensión especial a esta enseñanza. Este período del año judío está marcado por la celebración de los milagros, específicamente el milagro del aceite que ardió durante ocho días en el Templo reconstruido. El Rab Shemtob aprovecha este momento propicio para profundizar en la naturaleza misma de los milagros, no solo como eventos extraordinarios del pasado, sino como manifestaciones continuas de la presencia divina en nuestras vidas cotidianas.
En esta conferencia, se explora cómo los milagros trascienden las leyes naturales aparentes, revelando que lo que percibimos como “natural” es en realidad una manifestación constante de la voluntad divina. Los sabios enseñan que los milagros ocultos son más grandes que los milagros revelados, y esta clase desarrolla este concepto fundamental del pensamiento judío, mostrando cómo cada momento de nuestra existencia está impregnado de intervención divina.
El enfoque dirigido a avreiim indica que esta enseñanza contiene niveles profundos de comprensión talmúdica y cabalística. Se abordan probablemente las diferentes categorías de milagros según la tradición judía: los milagros que suspenden las leyes naturales, los que trabajan dentro del marco natural pero con timing divino, y los milagros ocultos que ocurren constantemente sin que seamos conscientes de ellos. La clase también puede explorar cómo los tzadikim (justos) pueden servir como canales para estos milagros a través de su conexión espiritual elevada.
La frase “ועשית עמהם ניסים ונפלאות” sugiere no solo la realización de milagros, sino una asociación íntima entre HaShem y Su pueblo en la manifestación de estos eventos extraordinarios. Esta perspectiva transforma nuestra comprensión de los milagros de eventos externos a experiencias de conexión divina profunda. El Rab Shemtob ilumina cómo cada judío puede convertirse en un receptáculo para los milagros a través del estudio de Toráh, el cumplimiento de mitzvot y el refinamiento del carácter.
Durante el período de Janucá, cuando esta conferencia fue impartida, se enfatiza especialmente el concepto de que la luz espiritual puede prevalecer sobre la oscuridad física y espiritual. Los milagros de Janucá – tanto el militar como el del aceite – sirven como paradigmas para entender cómo la intervención divina opera en momentos de aparente imposibilidad. Esta enseñanza resuena con particular fuerza para los estudiosos serios de Toráh, quienes buscan integrar estos conceptos elevados en su servicio divino diario y en su comprensión del propósito judío en el mundo.
Naar Ibri Eved – Sija Shiur Hebreo
Este profundo shiur titulado originalmente ‘Naar Ibri Eved – Sija Shiur Hebreo’ del Rab Shaul Malej, presenta un análisis exhaustivo sobre el concepto bíblico del joven hebreo siervo, una figura fundamental en las enseñanzas sociales y éticas de la Torá. Esta clase magistral forma parte de la serie Sija Hebreo, conocida por su enfoque académico y espiritual en el estudio de textos sagrados.
El concepto del ‘naar ibri eved’ (joven hebreo siervo) se encuentra en las porciones legales de la Torá, específicamente en el libro de Shemot (Éxodo) y es elaborado posteriormente en Devarim (Deuteronomio). Esta institución bíblica representa mucho más que un simple marco legal; encarna principios fundamentales sobre dignidad humana, justicia social y responsabilidad comunitaria que siguen siendo relevantes en nuestros días.
En el contexto histórico del Tanaj, el sistema del siervo hebreo funcionaba como una red de seguridad social para aquellos que enfrentaban dificultades económicas extremas. A diferencia de la esclavitud común en las culturas circundantes, el judaísmo estableció límites estrictos y protecciones para estos individuos, garantizando su liberación después de seis años de servicio y proporcionándoles recursos para reintegrarse exitosamente a la sociedad.
El Rab Shaul Malej, reconocido por su erudición en fuentes talmúdicas y su capacidad para conectar textos antiguos con aplicaciones contemporáneas, examina las múltiples dimensiones de esta institución. Su análisis abarca desde las implicaciones halájicas (legales) hasta las enseñanzas éticas profundas que emergen de estos textos.
Uno de los aspectos más fascinantes del tema es cómo la Torá equilibra la realidad económica con la preservación de la dignidad humana. El siervo hebreo no era considerado propiedad, sino una persona en circunstancias temporales específicas. Las leyes garantizaban su trato humano, su derecho a formar familia, y establecían la obligación del amo de proveerle generosamente al momento de su liberación.
Este shiur, dictado en el mes de Tevet del año 5770 (enero de 2010), coincide con un período del calendario hebreo asociado con la reflexión y el crecimiento espiritual. Tevet, siendo un mes invernal en la tradición judía, simboliza períodos de introspección y preparación para renovación, temas que resuenan profundamente con el concepto de servicio y liberación explorado en esta enseñanza.
La metodología de enseñanza del Rab Malej integra fuentes clásicas como el Talmud Bavli y Yerushalmi, comentarios medievales de luminarias como Rashi y Rambam, y perspectivas jasídicas que iluminan las dimensiones espirituales del texto. Esta aproximación multifacética permite a los estudiantes apreciar la riqueza interpretativa de la tradición judía.
Las implicaciones contemporáneas de estas enseñanzas son particularmente relevantes en discusiones modernas sobre justicia económica, derechos laborales y responsabilidad social. El modelo bíblico ofrece principios atemporales sobre cómo las sociedades pueden abordar la desigualdad económica manteniendo la dignidad humana como valor central.
Este episodio de la serie Sija representa una oportunidad invaluable para profundizar en la sabiduría talmúdica y su aplicación práctica, característico del enfoque educativo del Rab Shemtob y su plataforma de enseñanza.
Sijá Bet Meir Bnei Brak – Encuentro de Jásidim 22 Tebet
Esta conferencia espiritual, originalmente titulada ‘Sijá Bet Meir Bnei Brak – Encuentro de Jásidim 22 Tebet’, nos transporta a un encuentro íntimo y profundo de jásidim en el corazón espiritual de Bnei Brak, una de las ciudades más sagradas de Israel. El término ‘sijá’ en hebreo se refiere a una conversación o plática espiritual íntima, característica del movimiento jasídico, donde se comparten enseñanzas profundas de Torá y Mussar de manera personal y directa.
Bnei Brak, conocida por ser un centro mundial de estudio de Torá y hogar de grandes sabios, proporciona el escenario perfecto para este tipo de encuentros espirituales. La fecha específica del 22 de Tevet cobra especial significado, ya que este mes hebreo representa un período de introspección y renovación espiritual en el calendario judío. Tevet es el décimo mes del año hebreo y tradicionalmente es un tiempo dedicado a la reflexión profunda y al fortalecimiento de la conexión con lo divino.
El encuentro de jásidim (hitjabedu mejubadim en hebreo) es una tradición ancestral del movimiento jasídico, donde los seguidores se reúnen para compartir enseñanzas de Torá, experiencias espirituales y fortalecer los lazos comunitarios. Estos encuentros son caracterizados por su ambiente de calidez, hermandad y elevación espiritual, donde cada participante puede tanto enseñar como aprender de los demás.
Las enseñanzas de Torá que se comparten en este tipo de sijá suelen abordar temas fundamentales del judaísmo: la relación entre el ser humano y el Creador, la importancia de la teshuvá (arrepentimiento), el servicio divino a través de la alegría, y la aplicación práctica de los valores espirituales en la vida cotidiana. El Mussar, que representa la dimensión ética y moral del judaísmo, ocupa un lugar central en estas conversaciones, ayudando a los participantes a refinar su carácter y acercarse a la perfección espiritual.
En el contexto del movimiento jasídico, estas sijot (plural de sijá) son consideradas momentos de gran santidad, donde las palabras del tzadik o líder espiritual pueden transformar corazones y elevar almas. La tradición jasídica enseña que cuando los jásidim se reúnen con intención pura y corazón abierto, se crea un ambiente propicio para la revelación divina y la inspiración espiritual.
El ambiente de Bet Meir en Bnei Brak, lugar donde se desarrolla este encuentro, añade una dimensión especial a las enseñanzas. Rodeados por la atmósfera de santidad que caracteriza a esta ciudad de Torá, los participantes pueden absorber más profundamente las lecciones espirituales y aplicarlas en su crecimiento personal.
Esta grabación preserva para la posteridad un momento único de conexión espiritual, permitiendo que quienes no pudieron estar presentes físicamente puedan beneficiarse de las enseñanzas compartidas. La tradición de documentar estas sijot refleja la importancia que el judaísmo otorga a la transmisión del conocimiento espiritual de generación en generación, asegurando que las perlas de sabiduría no se pierdan en el tiempo.
Sijá Kolyaakob: Maaseh Yadenu Konenehu – La Obra de Nuestras Manos
Esta sijá (conversación espiritual) del Rab Shaul Malej, presentada originalmente como ‘Sijá Kolyaakob: Maaseh Yadenu Konenehu – La Obra de Nuestras Manos’, nos adentra en uno de los conceptos más profundos de la espiritualidad judía: el valor sagrado del trabajo y la creación humana como extensión de la obra divina.
El término hebreo ‘Maaseh Yadenu’ se traduce literalmente como ‘la obra de nuestras manos’, pero su significado trasciende lo meramente físico. En la tradición jasídica, este concepto abarca toda actividad humana realizada con intención sagrada y conciencia espiritual. La palabra ‘Konenehu’, que significa ‘establécelo’ o ‘edifícalo’, añade una dimensión de permanencia y solidez espiritual a nuestros actos.
Esta enseñanza se enmarca dentro de la rica tradición de las sijot (conversaciones espirituales) jasídicas, donde se exploran los aspectos más elevados de la experiencia humana. El Rab Shaul Malej, conocido por su capacidad de conectar la sabiduría ancestral con la vida contemporánea, desarrolla aquí cómo cada acción que realizamos puede convertirse en un vehículo para la expresión divina en el mundo.
El concepto de Maaseh Yadenu tiene sus raíces en múltiples fuentes talmúdicas y cabalísticas. En el Talmud encontramos referencias a cómo el trabajo humano, cuando se realiza con la intención correcta, se convierte en una forma de asociación con el Creador en el perfeccionamiento del mundo (Tikún Olam). La Cabalá profundiza este concepto explicando cómo cada acción física tiene su contraparte espiritual y puede elevar las chispas divinas ocultas en la materia.
Esta sijá, impartida durante el mes de Tevet de 5770, coincide con un período del calendario hebreo caracterizado por la reflexión y la búsqueda de luz espiritual en medio de la oscuridad invernal. Tevet es un mes que nos invita a encontrar la santidad en lo cotidiano, tema perfectamente alineado con la enseñanza sobre la obra de nuestras manos.
El Rab Malej explora cómo la perspectiva jasídica transforma nuestra comprensión del trabajo y la creatividad. No se trata simplemente de producir resultados materiales, sino de infundir cada actividad con propósito espiritual y conexión divina. Esta visión eleva incluso las tareas más mundanas a actos de servicio sagrado.
La enseñanza aborda también el aspecto comunitario del Maaseh Yadenu. Como seres creados a imagen divina, tenemos la responsabilidad de contribuir al bienestar colectivo a través de nuestras capacidades únicas. Cada persona posee talentos específicos que, cuando se desarrollan y aplican conscientemente, contribuyen al plan divino para la humanidad.
Esta conferencia forma parte de la serie Kolyaakob, conocida por su profundidad espiritual y relevancia práctica. Los participantes pueden esperar no solo comprensión intelectual, sino herramientas concretas para transformar su relación con el trabajo, la creatividad y el servicio en sus vidas diarias.
La disponibilidad de esta sijá tanto en formato de audio como en video en YouTube permite a los estudiantes acceder a estas profundas enseñanzas desde diferentes modalidades de aprendizaje, enriqueciendo así su experiencia educativa y espiritual.
Clase 134: El Milagro del Aceite en Janucá
Esta conferencia magistral del Rab Shaul Malej Shemtob, identificada como ‘Clase 134: El Milagro del Aceite en Janucá’, nos adentra en las profundidades espirituales de uno de los milagros más emblemáticos del judaísmo: el Nes HaShemen, el milagro del aceite que ardió durante ocho días en el Templo de Jerusalén.
Janucá, conocida también como la Festividad de las Luces, conmemora un evento histórico que trasciende lo meramente físico para convertirse en un símbolo eterno de la victoria de la luz sobre la oscuridad, de lo sagrado sobre lo profano. Durante la revuelta macabea en el siglo II a.C., cuando los judíos lograron recuperar el Templo Sagrado de manos de los griegos seléucidas, se encontraron con que apenas quedaba aceite puro suficiente para encender la Menorá durante un solo día. Milagrosamente, ese aceite ardió durante ocho días completos, el tiempo necesario para preparar nuevo aceite consagrado.
En esta sijá (charla) en hebreo, el Rab Shemtob explora las dimensiones místicas y halájicas de este milagro fundamental. El aceite en la tradición judía representa no solo la luz física, sino la sabiduría divina, la pureza espiritual y la conexión ininterrumpida entre el pueblo judío y el Todopoderoso. La enseñanza jasídica entiende que cada elemento de este milagro contiene lecciones profundas para nuestro crecimiento espiritual personal.
El número ocho en la Kabalá representa lo que trasciende el orden natural, simbolizado por el siete. Los ocho días de Janucá nos enseñan sobre la capacidad del alma judía de elevarse por encima de las limitaciones naturales y conectar con lo infinito. Esta clase examina cómo el milagro del aceite no fue simplemente un evento histórico, sino una manifestación de la fuerza espiritual eterna que permite al pueblo judío mantener su identidad y misión a través de los milenios.
El Rab Shemtob probablemente aborda en esta enseñanza las leyes específicas de Janucá, incluyendo el encendido de la Janukiá, las bendiciones correspondientes, y el significado de cada noche de la festividad. La tradición nos enseña que cada noche de Janucá tiene su propia energía espiritual única, y que el aceite que encendemos en nuestros hogares conecta directamente con aquel aceite milagroso del Templo.
La fecha de esta clase, del año 5768 según el calendario hebreo, sitúa la enseñanza durante la época de Janucá, ofreciendo una oportunidad única de profundizar en el significado de la festividad mientras se vive en tiempo real. Esta proximidad temporal permite una conexión más intensa con las energías espirituales propias de estos días sagrados.
La perspectiva jasídica, que caracteriza las enseñanzas del Rab Shemtob, ilumina cómo el milagro del aceite refleja la naturaleza del alma judía: pequeña en cantidad pero infinita en su capacidad de iluminar y santificar el mundo. Cada judío porta dentro de sí esa chispa divina que, como el aceite del Templo, puede arder mucho más allá de sus limitaciones aparentes cuando está conectada con su fuente espiritual.
Sijá 135: 10 de Tebet 5768 – Clase de Torá
La Sijá 135, correspondiente al 10 de Tevet del año 5768, presenta una profunda clase de Torá impartida por el Rab Shaul Malej en idioma hebreo. Este episodio, originalmente titulado ‘Sijá 135: 10 de Tebet 5768 – Clase de Torá’, ofrece una inmersión completa en las enseñanzas tradicionales del judaísmo, explorando los textos sagrados con la profundidad y sabiduría características de la tradición rabínica. El 10 de Tevet marca una fecha significativa en el calendario hebreo, siendo un día de ayuno que conmemora el inicio del asedio de Jerusalén por parte de Nabucodonosor, rey de Babilonia. Esta fecha histórica añade una dimensión especial a las enseñanzas, conectando los eventos históricos con las lecciones espirituales contemporáneas. En esta conferencia, el Rab Shaul Malej desarrolla temas fundamentales de la fe judía, explorando conceptos que van desde la interpretación textual hasta las aplicaciones prácticas de la halajá en la vida cotidiana. La clase se estructura siguiendo la metodología tradicional de estudio de Torá, donde cada versículo es analizado no solo en su contexto literal, sino también en sus dimensiones místicas y éticas. El enfoque pedagógico incluye referencias a comentarios clásicos de grandes sabios como Rashi, Ramban y otros maestros de la tradición, creando un puente entre la sabiduría ancestral y la comprensión moderna. Los temas abordados en esta sijá incluyen reflexiones sobre la naturaleza del servicio divino, la importancia de la teshuvá (arrepentimiento) en tiempos de introspección, y la conexión espiritual que se establece durante los días de ayuno y reflexión. El Rab Malej enfatiza cómo los eventos históricos recordados en Tevet nos enseñan sobre la resistencia espiritual y la capacidad del pueblo judío para encontrar significado y crecimiento incluso en los momentos más difíciles. La enseñanza explora también conceptos de mussar (ética judía), mostrando cómo los principios eternos de la Torá se aplican a situaciones contemporáneas. Se discuten temas de emunah (fe), bitajón (confianza en Dios), y la importancia de mantener una conexión constante con los valores judíos en un mundo en constante cambio. La clase incluye análisis detallados de pasajes talmúdicos relevantes, conectando la halajá con la hagadá para proporcionar una comprensión integral del tema. El formato en hebreo permite una exploración más profunda de los conceptos originales, preservando las sutilezas lingüísticas que a menudo se pierden en las traducciones. Esta sijá representa una oportunidad única para estudiantes avanzados de profundizar en textos sagrados con la guía de un maestro experimentado, quien combina erudición tradicional con aplicación práctica moderna.
494 El primer 1
En esta profunda clase titulada ‘494 El primer 1’, el Rab Shemtob nos invita a reflexionar sobre la importancia de los comienzos y la primacía en el pensamiento judío. El concepto del ‘primer 1’ trasciende la simple numeración para adentrarse en las profundidades de la filosofía talmúdica y cabalística, donde cada inicio marca no solo un momento temporal sino una oportunidad espiritual única.
La tradición judía otorga una importancia especial a todo aquello que es primero o inicial. Desde el primer versículo de la Toráh, ‘Bereshit bará Elohim et hashamaim ve’et ha’aretz’, hasta las primeras mitzvot que una persona cumple en su vida, existe una energía particular asociada con los comienzos. El Rab Shemtob explora cómo esta enseñanza se aplica tanto a nivel individual como comunitario, y cómo podemos aprovechar la fuerza espiritual inherente en cada nuevo comienzo.
En el contexto del mes de Tevet, cuando esta clase fue impartida en enero de 2007, encontramos resonancias especiales con el concepto de renovación y primacía. Tevet es un mes que nos invita a la introspección y al fortalecimiento de nuestros fundamentos espirituales, temas que se entrelazan naturalmente con la enseñanza sobre ‘el primer 1’.
El Rab Shemtob desarrolla la idea de que cada momento puede convertirse en un ‘primer 1’ cuando lo abordamos con la conciencia adecuada. Esta perspectiva jasídica nos enseña que no debemos esperar fechas especiales o momentos extraordinarios para comenzar nuestro trabajo espiritual; cada instante contiene la potencialidad de ser un nuevo comienzo si sabemos cómo acceder a él.
La numerología sagrada judía nos enseña que el número 1 representa la unidad divina, la singularidad del Creador y la conexión directa con la fuente de toda existencia. Cuando hablamos del ‘primer 1’, nos referimos no solo a un concepto matemático, sino a una realidad espiritual donde podemos conectar con la esencia pura de nuestra alma y con el propósito divino que subyace en cada acción.
A través de fuentes talmúdicas y textos cabalísticos, esta conferencia explora cómo los sabios entendieron la importancia de los primeros pasos, las primeras palabras, las primeras intenciones. En el Talmud encontramos numerosos ejemplos donde se destaca la especial significación de lo que viene primero, desde las primeras frutas del año hasta las primeras palabras de oración matutina.
La sabiduría práctica que emerge de esta enseñanza nos invita a ser más conscientes de nuestros comienzos diarios, semanales y anuales. Cada mañana al despertar, cada inicio de semana, cada comienzo de mes, contiene la semilla de transformación que puede influir en todo lo que sigue. El Rab Shemtob nos guía para entender cómo santificar estos momentos y extraer de ellos su máximo potencial espiritual.