a1187 nos tragarian vivos 11 adar2 5771
Esta conferencia del Rab Shemtob, identificada originalmente como ‘a1187 nos tragarian vivos 11 adar2 5771’, nos invita a una profunda reflexión sobre la protección divina y los milagros que Hashem realiza en nuestras vidas de manera constante. El título evocador ‘Nos Tragarían Vivos’ hace referencia a las palabras del Salmo 124 del Rey David, donde se expresa gratitud por la salvación divina ante enemigos que ‘nos habrían tragado vivos’ si no fuera por la intervención del Todopoderoso.
Impartida durante el mes de Adar II del año 5771 (marzo de 2011), esta enseñanza cobra especial relevancia en un período del calendario hebreo asociado con la alegría y los milagros, particularmente por la cercanía a la festividad de Purim. El mes de Adar, y especialmente en años bisiestos con Adar II, nos recuerda la historia de Ester y Mordejai, donde el pueblo judío fue salvado milagrosamente de las manos de Hamán, quien literalmente pretendía ‘tragarlos vivos’.
El Rab Shemtob desarrolla en esta clase una perspectiva integral sobre cómo reconocer la mano divina en nuestra protección diaria. A través de fuentes talmúdicas y midrásicas, explora el concepto de ‘hashgajá pratit’ (providencia divina individual), enseñando cómo cada persona está constantemente bajo el cuidado y supervisión del Creador. Esta enseñanza fundamental del judaísmo nos ayuda a desarrollar una conciencia más profunda de los milagros ocultos que experimentamos regularmente.
La conferencia aborda también el tema de la gratitud (‘hakarat hatov’), uno de los pilares fundamentales del carácter judío. Cuando tomamos conciencia de cuántas veces hemos sido salvados de peligros que ni siquiera percibimos, desarrollamos naturalmente un sentimiento de agradecimiento hacia Hashem. Esta perspectiva transforma nuestra visión del mundo y nos ayuda a vivir con mayor serenidad y confianza.
Desde una perspectiva de mussar (ética judía), el Rab Shemtob probablemente explora cómo esta conciencia de protección divina debe influir en nuestro comportamiento y actitudes. Cuando comprendemos que estamos constantemente siendo cuidados por el Todopoderoso, desarrollamos mayor humildad, responsabilidad y deseo de vivir de acuerdo a la voluntad divina.
La enseñanza incluye reflexiones sobre la historia judía y cómo, a lo largo de los siglos, el pueblo de Israel ha experimentado esta protección divina de manera colectiva. Desde la salida de Egipto hasta los eventos modernos, la narrativa judía está repleta de momentos donde ‘nos habrían tragado vivos’ si no fuera por la intervención celestial.
Esta clase del Rab Shemtob ofrece herramientas prácticas para desarrollar ‘emunah’ (fe) y ‘bitajón’ (confianza) en Hashem, cualidades esenciales para navegar los desafíos de la vida moderna. A través de ejemplos contemporáneos y enseñanzas tradicionales, los oyentes aprenden a identificar y apreciar la protección divina en sus propias experiencias.
Nos Tragarían Vivos – Rab Shaul Malej
En esta profunda conferencia titulada ‘Nos Tragarían Vivos – Rab Shaul Malej’ (audio a1187), el rabino nos guía a través de una reflexión fundamental sobre la protección divina y la fe inquebrantable en momentos de adversidad. Dictada el 11 de Adar II del año 5771 (2011), esta enseñanza cobra especial relevancia durante el mes de Adar, período conocido por sus milagros y la celebración de Purim.
El título ‘Nos Tragarían Vivos’ evoca inmediatamente el lenguaje bíblico utilizado en los Salmos de David, particularmente en el Salmo 124, donde se describe vívidamente cómo los enemigos del pueblo judío habrían ‘tragado vivos’ a los israelitas de no ser por la intervención divina. Esta metáfora poderosa ilustra la fragilidad de la existencia humana y la dependencia absoluta en la protección del Todopoderoso.
El Rab Shaul Malej desarrolla magistralmente el concepto de ‘hashgajá pratit’ (providencia divina individual), explicando cómo cada momento de nuestra existencia está bajo la supervisión directa del Creador. A través de fuentes talmúdicas y midrásicas, la conferencia explora cómo incluso en las situaciones más desesperantes, cuando pareciera que las fuerzas del mal nos van a ‘tragar vivos’, existe una protección divina que opera más allá de nuestra comprensión inmediata.
La fecha de esta enseñanza, durante Adar II, añade una dimensión especial al mensaje. Adar es el mes de la alegría y los milagros ocultos, como los narrados en la Meguilá de Ester, donde la salvación del pueblo judío llegó precisamente cuando la situación parecía más desesperada. El Rab Malej conecta estas enseñanzas históricas con las experiencias contemporáneas, mostrando cómo los mismos principios de fe y confianza en la providencia divina se aplican a nuestras vidas diarias.
La conferencia profundiza en el concepto de ‘bitajón’ (confianza en Dios), diferenciándolo de la esperanza pasiva. El Rab Malej explica cómo el bitajón auténtico requiere una comprensión profunda de que todos los eventos, incluso aquellos que percibimos como negativos, forman parte de un plan divino perfecto. Esta perspectiva transforma nuestra relación con la adversidad, convirtiendo los momentos de crisis en oportunidades de crecimiento espiritual.
A través de relatos jasídicos y ejemplos prácticos, la enseñanza ilustra cómo los tzadikim (justos) de todas las generaciones han enfrentado situaciones donde literalmente corrían peligro de ser ‘tragados vivos’ por sus enemigos, pero su fe inquebrantable les permitió experimentar salvaciones milagrosas. Estos relatos no son meramente históricos, sino que proporcionan un modelo práctico para enfrentar nuestros propios desafíos.
El Rab Malej también aborda la dimensión psicológica de la adversidad, explicando cómo el miedo y la ansiedad pueden ‘tragarnos vivos’ espiritualmente, impidiéndonos experimentar la presencia divina en nuestras vidas. La conferencia ofrece herramientas prácticas basadas en la Toráh para fortalecer nuestra fe y mantener la serenidad incluso en las circunstancias más desafiantes.
Esta enseñanza del audio a1187 representa una síntesis magistral de sabiduría talmúdica, perspectiva jasídica y aplicación práctica, ofreciendo a los oyentes una comprensión profunda de cómo navegar las tormentas de la vida con fe, dignidad y confianza en la protección divina.
Sijha Lu Ami Shomea Li – 7 de Elul 5769
Esta profunda clase de Torá, titulada originalmente ‘Sijha Lu Ami Shomea Li – 7 de Elul 5769’, nos transporta a una enseñanza fundamental sobre la relación entre el pueblo judío y la Divina Providencia. El título, que significa ‘Ojalá mi pueblo me escuchara’, proviene del Salmo 81 y constituye uno de los versículos más emotivos de la literatura bíblica, donde el Creador expresa Su anhelo por la cercanía espiritual de Sus hijos.
Impartida durante el mes de Elul del año 5769 (septiembre de 2009), esta sijá cobra especial relevancia al encontrarse en el período de mayor introspección del calendario judío. Elul, conocido como el mes de la misericordia y el perdón, prepara espiritualmente al pueblo judío para los Días Temibles de Rosh Hashaná y Yom Kipur. Durante estos treinta días, la tradición enseña que el Rey se encuentra en el campo, más accesible que nunca a las súplicas y el arrepentimiento sincero de Sus súbditos.
El Rab Shaul Malej desarrolla magistralmente el concepto de ‘Lu Ami Shomea Li’, explorando las dimensiones del escuchar en el judaísmo. No se trata simplemente de oír palabras, sino de interiorizar, comprender y actuar conforme a la voluntad divina. Esta enseñanza jasídica profundiza en cómo el acto de escuchar trasciende lo meramente auditivo para convertirse en una experiencia transformadora del alma.
La clase examina las implicaciones halájicas y filosóficas de este versículo, analizando comentarios clásicos de los grandes maestros del pueblo judío. Se explora cómo Rashi, el Ramban, y otros comentaristas medievales interpretaron este clamor divino, y qué enseñanzas prácticas podemos extraer para nuestra vida cotidiana. El enfoque jasídico, característico de las enseñanzas del Rab Shemtob, ilumina aspectos místicos y cabalísticos de este texto sagrado.
Durante el desarrollo de la sijá, se abordan temas centrales como la teshuvá (arrepentimiento), la emuná (fe), y el concepto de devekut (apego a lo divino). El mes de Elul, con sus rituales especiales como el toque del shofar cada mañana y la recitación de los Salmos penitenciales, proporciona el marco perfecto para esta reflexión profunda sobre nuestra relación con el Todopoderoso.
La enseñanza también explora la dimensión comunitaria del versículo. ‘Mi pueblo’ sugiere que la escucha no es únicamente individual, sino colectiva. El pueblo de Israel, como entidad espiritual, está llamado a desarrollar una sensibilidad especial hacia la voz divina que se manifiesta a través de la Torá, las mitzvot y los acontecimientos históricos.
Esta clase forma parte del Kolel Boker, programa de estudios matutinos que combina el aprendizaje tradicional con la espiritualidad jasídica. El formato de sijá permite una exploración más libre y profunda de los temas, conectando textos antiguos con realidades contemporáneas y ofreciendo herramientas prácticas para el crecimiento espiritual.
a1177 Acrostico Diestro o Zurdo 16 Adar 5769
En esta profunda enseñanza titulada originalmente ‘a1177 Acrostico Diestro o Zurdo 16 Adar 5769’, el Rab Shemtob explora el fascinante mundo de los acrósticos en la literatura sagrada judía y su relación con los conceptos de diestro y zurdo desde una perspectiva espiritual y halájica. Esta conferencia, impartida durante el mes de Adar, nos adentra en las complejidades de la escritura sagrada y sus múltiples dimensiones de significado.
Los acrósticos tienen una importancia fundamental en la tradición judía, siendo utilizados en numerosos textos sagrados, desde los Salmos hasta las piyutim (poemas litúrgicos). El más conocido es probablemente el Salmo 119, que sigue el orden del alfabeto hebreo, pero también encontramos esta estructura en Proverbios 31 con el famoso Eshet Jayil, y en las Lamentaciones. Estos patrones alfabéticos no son meramente decorativos, sino que representan la totalidad y perfección de la expresión divina.
El concepto de diestro y zurdo en el judaísmo trasciende lo meramente físico para adentrarse en territorios espirituales profundos. En la tradición cabalística, la mano derecha representa el atributo divino de Jesed (bondad amorosa), mientras que la izquierda simboliza Guevurá (rigor o juicio). Esta dualidad se manifiesta también en la forma como estructuramos nuestros rezos, realizamos las mitzvot y comprendemos la relación entre misericordia y justicia divinas.
Durante el mes de Adar, cuando se impartió esta enseñanza, nos encontramos en un período especialmente significativo del calendario judío, aproximándose a Purim. Este contexto temporal añade profundidad al análisis, ya que la historia de Purim misma presenta elementos de inversión y transformación que pueden relacionarse con los conceptos de diestro y zurdo como metáforas de cambio y renovación espiritual.
El Rab Shemtob probablemente desarrolla cómo los acrósticos funcionan como herramientas mnemotécnicas y espirituales, ayudando no solo a memorizar textos sagrados sino también a internalizarlos de manera que cada letra del alfabeto hebreo se convierte en una puerta hacia un entendimiento más profundo. Cada letra hebrea posee su propio valor numérico, significado simbólico y fuerza espiritual, convirtiendo los acrósticos en verdaderos mapas de elevación del alma.
La distinción entre diestro y zurdo puede también referirse a diferentes aproximaciones al estudio y la práctica religiosa. La mano derecha podría representar el enfoque tradicional, directo y establecido, mientras que la izquierda simbolizaría enfoques más innovadores o perspectivas que requieren mayor contemplación y análisis. Ambos enfoques son necesarios para una comprensión completa de la Toráh.
En el contexto halájico, existe también consideración especial para los zurdos en la realización de ciertas mitzvot, como la colocación de tefilín o el uso del lulav durante Sucot. Esta sensibilidad halájica demuestra cómo la tradición judía abraza la diversidad humana dentro de un marco de práctica sagrada coherente.
Esta conferencia del audio a1177 ofrece una oportunidad única para reflexionar sobre cómo la estructura y la forma en los textos sagrados no son elementos secundarios, sino aspectos fundamentales que enriquecen el contenido y profundizan nuestra experiencia espiritual y nuestro entendimiento de las enseñanzas eternas de la Toráh.
Sijha 130: Veam Nibra Yehalel Kah – 6 de Tishrei
Esta profunda conferencia, conocida originalmente como ‘Sijha 130: Veam Nibra Yehalel Kah – 6 de Tishrei’, nos presenta una enseñanza fundamental del Rab Shaul Malej sobre uno de los conceptos más elevados de la tradición judía: la alabanza pura a Hashem y la renovación espiritual. Pronunciada el 6 de Tishrei, esta sijha adquiere especial significado al ubicarse en los días sublimes que siguen a Rosh Hashaná y anteceden a Yom Kipur, momento de máxima intensidad espiritual en el calendario hebreo.
El título ‘Veam Nibra Yehalel Kah’ hace referencia a un versículo del Salmo 102:18 que declara: ‘Y el pueblo que será creado alabará a Yah’. Esta frase encapsula la esencia de la renovación perpetua del alma judía y su propósito fundamental de reconocer y glorificar la Divinidad. El Rab Shemtob explora cómo este concepto trasciende la simple alabanza externa para convertirse en un estado de conciencia donde el ser humano se renueva constantemente en su conexión con lo Divino.
En el contexto del mes de Tishrei, estos días posteriores a Rosh Hashaná representan un momento único de introspección y elevación espiritual. La sijha profundiza en cómo el concepto de ‘am nibra’ (pueblo creado/renovado) se manifiesta especialmente durante estos días de teshuvá, donde cada judío tiene la oportunidad de renovarse completamente, como si fuera una nueva creación. Esta renovación no es meramente simbólica, sino una transformación real del alma que permite alcanzar niveles superiores de conexión divina.
La enseñanza examina las dimensiones profundas de la alabanza según la tradición jasídica, donde ‘Yehalel Kah’ no se refiere únicamente a cantos o plegarias, sino a un estado existencial donde toda la existencia de la persona se convierte en un himno viviente al Creador. El Rab Malej desarrolla cómo este nivel de alabanza surge naturalmente cuando el alma se reconoce como parte de ese ‘pueblo renovado’ que menciona el salmo.
Desde la perspectiva de la Kabalá, la sijha explora cómo el proceso de renovación espiritual durante Tishrei conecta con las sefirot superiores, particularmente con Keter, la corona divina que representa la voluntad suprema. La alabanza pura (Yehalel Kah) surge cuando el alma trasciende las limitaciones del ego y se conecta directamente con esta fuente primordial de santidad.
La conferencia también aborda aspectos prácticos de cómo integrar esta enseñanza en la vida cotidiana. Durante los días entre Rosh Hashaná y Yom Kipur, conocidos como los Diez Días de Teshuvá, cada momento ofrece la oportunidad de actualizar este potencial de renovación. El Rab Shemtob guía a los oyentes sobre cómo transformar las actividades mundanas en oportunidades para esta alabanza elevada.
La dimensión histórica del mes de Tishrei, con sus festividades centrales y su significado en el calendario judío, proporciona el marco perfecto para entender cómo el ‘am nibra’ se manifiesta tanto a nivel individual como colectivo. La comunidad judía entera participa de esta renovación anual, convirtiéndose literalmente en ese pueblo renovado que alaba a Hashem.
Esta sijha del 6 de Tishrei de 5768 representa una oportunidad única para profundizar en las enseñanzas místicas del judaísmo, combinando sabiduría ancestral con aplicación práctica para la vida espiritual contemporánea.
Un Ciervo Fiel – 23 Sivan 5762
En esta profunda enseñanza titulada originalmente ‘Un Ciervo Fiel – 23 Sivan 5762’, el Rab Shemtob nos invita a explorar una de las metáforas más hermosas y significativas de la tradición judía: el ciervo como símbolo de fidelidad, búsqueda espiritual y anhelo por lo divino. Esta conferencia, correspondiente al mes hebreo de Siván, nos sumerge en las profundidades de la fe judía y la relación íntima entre el ser humano y el Creador.
La imagen del ciervo fiel tiene raíces profundas en las Escrituras hebreas, especialmente en el Libro de los Salmos, donde encontramos la famosa expresión ‘Como el ciervo brama por las corrientes de agua, así clama por ti, oh Dios, el alma mía’ (Salmo 42:2). Esta metáfora poética encapsula la esencia del anhelo espiritual judío, representando la sed del alma por la conexión divina y la búsqueda constante de significado trascendente.
El mes de Siván, en el cual se enmarca esta enseñanza, tiene una importancia especial en el calendario hebreo, ya que es el mes en el que se conmemora la entrega de la Torá en el monte Sinaí durante la festividad de Shavuot. Esta conexión temporal no es casual, sino que refuerza el mensaje central sobre la fidelidad y el compromiso que debe caracterizar la relación entre el pueblo judío y la Torá.
En la tradición jasídica, el ciervo simboliza la velocidad espiritual, la agilidad en el servicio divino y la capacidad de superar obstáculos en el camino hacia la santidad. El Rab Shemtob, conocido por su habilidad para conectar las enseñanzas clásicas con la experiencia contemporánea, probablemente desarrolla estos temas mostrando cómo la metáfora del ciervo fiel puede aplicarse a nuestra vida diaria y nuestro crecimiento espiritual.
La fidelidad, concepto central en esta enseñanza, trasciende la simple lealtad para convertirse en una forma de vida que abarca todos los aspectos de la existencia judía. Implica consistencia en la práctica de las mitzvot, dedicación al estudio de la Torá, y mantenimiento de una conexión constante con los valores y principios que definen la identidad judía. Como el ciervo que regresa fielmente a las fuentes de agua, el judío comprometido regresa constantemente a las fuentes de sabiduría y espiritualidad que nutren su alma.
El contexto histórico del año 5762 (correspondiente a 2001-2002 en el calendario gregoriano) añade otra dimensión a esta enseñanza, ya que fue un período de particular desafío para la comunidad judía mundial. En tiempos de dificultad y incertidumbre, la imagen del ciervo fiel cobra especial relevancia como símbolo de resistencia, esperanza y mantenimiento de la fe a pesar de las circunstancias adversas.
Esta clase del Rab Shemtob seguramente explora también los aspectos psicológicos y emocionales de la fidelidad espiritual, abordando las luchas internas que enfrenta toda persona en su búsqueda de coherencia entre sus ideales y sus acciones. La metáfora del ciervo ofrece un modelo de comportamiento que combina la gracia natural con la determinación inquebrantable, cualidades esenciales para quien busca crecer en su relación con lo sagrado.